«Manifestación silenciosa mañana a las cinco desde Santa Cruz a l'Hospitalet. Pásalo». Así reza el mensaje que ayer se difundió a través de SMS y con el que se pretendía convocar al mayor número de personas a la concentración que se realizará hoy en protesta por la exposición del MACE de los pintores holandeses en la que la Diócesis de Eivissa ha pedido que se retire y que ha desencadenado una grave crisis entre el Ayuntamiento y el Obispado.
La convocatoria nace de «un grupo de gente de Eivissa que hemos visto la necesidad de protestar por algo que creemos que no debería estar expuesto», según aseguró una de las convocantes. La manifestación finalizará con una sentada en la puerta de l'Hospitalet y que tras la misma se realizará una recogida de firmas. Por su parte, el Obispado aseguró ayer que no era el promotor de esta convocatoria y que respetaba dicha manifestación, mientras que desde la Policía Local de Eivissa no tenían ninguna notificación de que se hubiera convocado esta manifestación.
Por su parte, el primer teniente de alcalde de Eivissa, Santiago Pizarro, señaló ayer que los servicios jurídicos municipales analizarán hoy las condiciones bajo las que se redactó el convenio de colaboración con la iglesia para el uso de l'Hospitalet. El objetivo es ver de qué manera se puede producir la rescisión del mismo «porque esto no se puede hacer de un día para otro con un dame las llaves». El edil lamentó que la ciudad pierda un espacio para la cultura, e insistió en la postura municipal de que «no vamos a mantener un convenio con quien no se sienta cómodo».
Pizarro calificó esta polémica de «artificial» al considerar: «cuando el Rey va a inaugurar ARCO todos los años no tiene por qué estar de acuerdo con todo lo que se expone; va a inaugurar una muestra cultural y artística, y luego cada artista es responsable de su obra. Si ahora se rescinde el convenio será porque lo solicita la otra parte y porque nosotros tampoco estamos dispuestos a que cualquier cosa que se haga tenga una censura previa». Santiago Pizarro aseguró entende que determinadas imágenes pueden herir susceptibilidades u «ofender» a determinadas personas, «pero la respuesta podía haber sido otra diferente a la que ha sido».
Por otra lado, el arzobispo de Toledo, el cardenal Antonio Cañizares, «son muchas ya las muestras de una agresión multiplicada contra la libertad religiosa que les corresponde a los católicos y la Iglesia Católica», situación que «debe cortarse».
En este contexto, argumenta: «no se compare esta libertad, que está en la base de todas las libertades, con otro tipo de libertad: de expresión, artística, etc».
A su juicio, un país donde no es respetado el derecho fundamental a la libertad religiosa «camina a la deriva» y si, además, este derecho está tutelado por la Constitución y una Ley Orgánica que la desarrolla en este punto, el Estado de Derecho debe actuar en esa salvaguardia y en las medidas que corresponda aplicar.