EFE-MADRID
La recuperación de veinticinco salas que suponen un veinticinco por ciento más de espacio en el edificio de Villanueva, en el que se exhibirán quinientas obras más de la colección del Prado, y en las condiciones más idóneas, son algunos de los datos de la reordenación museográfica puesta en marcha en el museo.
La reordenación se realizará en fases y hasta dentro de cuatro años el visitante no podrá contemplar finalizado el proyecto diseñado por los responsables del Prado con el objetivo de llevar a cabo un despliegue amplio y cronológicamente completo de la colección.
Gabriele Finaldi, director adjunto del museo, explicó ayer, al tiempo que presentó la nueva Guía del Prado, los puntos más importantes de esta «otra ampliación del Prado» que permitirá «un recorrido más lógico, agrupando a las diferentes escuelas», aunque una buena parte de la colección permanecerá donde se encuentra actualmente.
El nuevo recorrido se plantea en forma de bucle y da sentido a la secuencia de las distintas colecciones, según Finaldi, quien destacó la importancia de recuperar salas para presentar más y mejor las obras, como ocurre con la pintura española medieval «castigada los últimos años por los pocos espacios de que disponía».
La galería central del edificio de Villanueva es uno de los espacios más bellos del museo. Originariamente todo se exponía en esta galería en la que se mostraban 465 obras, mientras que en la actualidad se pueden contemplar 60 pinturas; entre ellas algunas obras de gran formato.