El impacto de la guerra en Oriente Medio plantea un «escenario serio, pero no catastrófico». Esta es la conclusión más relevante del webinar organizado por SDC Analistas y Ultima Hora, en el que ha participado Luis García Langa, director de Mercados en SDC Analistas.
El citado expertos ha señalado este miércoles que «la tensión geopolítica en Oriente Medio ha devuelto a los mercados un escenario de alta incertidumbre. No solo por los bombardeos entre Irán, Estados Unidos e Israel, sino por un elemento especialmente sensible para la economía mundial: el cierre del Estrecho de Ormuz, un punto estratégico por el que transita una parte muy relevante del petróleo y del gas que consume el mundo».
«Ese es el verdadero foco de preocupación», ha resaltado Langa. En este punto, ha argumentado que «si una parte tan importante del suministro energético global se bloquea o se encarece, el impacto se deja sentir rápidamente en toda la economía: suben los costes, se presionan los márgenes empresariales, se enfría el consumo y aumenta el temor a que los bancos centrales tengan que replantearse sus próximos movimientos».
El director de Mercados en SDC Analistas ha precisado que «conviene separar el ruido del riesgo real. El escenario es serio, pero no necesariamente catastrófico. A diferencia de otros momentos de la historia, esta crisis ha llegado con un petróleo que partía de niveles relativamente contenidos y con reservas acumuladas importantes tras años de desaceleración económica global. Esa menor demanda de los últimos años, unida a la existencia de reservas estratégicas y a la posibilidad de reordenar parte del suministro mundial, actúa como colchón. Por eso, aunque no puede descartarse un repunte mucho mayor si el conflicto se prolonga, tampoco es necesario pensar en un petróleo descontrolado de forma inmediata».
¿Cómo deben actuar los inversores?
Langa ha manifestado que «la gran pregunta para el inversor es cómo actuar ante este escenario. Y aquí el mensaje es claro: no es momento de salir corriendo de la renta variable. De hecho, la historia demuestra que tratar de acertar con las entradas y salidas del mercado suele salir mal. Muchas de las mayores subidas se producen justo después de los momentos de más tensión, y perderse esos días termina penalizando enormemente la rentabilidad a largo plazo».
Por eso, ha insistido en que «más que abandonar la bolsa, lo razonable es recordar cómo debe construirse una cartera: con diversificación, disciplina y visión de largo plazo. Invertir en bolsa no es concentrarse en dos o tres nombres de moda, sino tener exposición a distintos sectores, geografías y estilos de gestión. Puede haber correcciones, puede haber volatilidad, pero esa volatilidad forma parte del camino natural de los mercados».
Algunos sectores están sufriendo más en bolsa por el miedo inicial
El experto ha explicado que, «en este contexto, algunos sectores están sufriendo más en bolsa por el miedo inicial: turismo, automoción, bancos o consumo. Pero precisamente ahí empiezan a surgir oportunidades selectivas. En el caso del turismo, por ejemplo, el castigo puede estar siendo excesivo en algunas compañías. Es un sector muy sensible al precio de la energía y al ciclo económico, sí, pero también cuenta con empresas con capacidad de adaptación, marcas fuertes y demanda embalsada. Por eso, las compañías turísticas pueden convertirse en una clara opción de inversión para quien sepa diferenciar entre ruido coyuntural y valor real a medio plazo».
Otro de los temas que se han abordado en el webinar ha sido el de las compañías ligadas a la inteligencia artificial. «Aquí conviven riesgos y oportunidades muy relevantes. La oportunidad es evidente: la IA sigue siendo una de las grandes palancas de crecimiento estructural de esta década, con impacto transversal en productividad, software, semiconductores, automatización y servicios. Pero también hay riesgos: valoraciones exigentes en algunos nombres, expectativas demasiado elevadas, dependencia de ciclos de inversión muy intensos y la posibilidad de que el mercado penalice con dureza cualquier decepción en resultados. En otras palabras: el potencial sigue ahí, pero ya no vale comprar cualquier empresa vinculada a la IA a cualquier precio», ha relatado.
Langa también ha recordado que «no todos los activos defensivos están respondiendo igual. En este episodio, ni el oro ni la plata han actuado con la contundencia que muchos esperaban como refugio. De hecho, el dólar ha funcionado mejor en determinados momentos, algo que contrasta con la debilidad que venía mostrando en meses anteriores. Eso refleja hasta qué punto el mercado sigue algo desorientado y cómo, en contextos tan cambiantes, los patrones clásicos no siempre se cumplen de forma automática».
La incertidumbre es elevada y no conviene minusvalorarla
En el webinar, que ha contado con una gran participación, también se ha preguntado a los expertos cómo están protegiendo sus carteras. «La respuesta pasa por varias capas. La primera es mantener la diversificación real, evitando concentraciones excesivas en un único tema o sector. La segunda es conservar cierto nivel de liquidez táctica para poder aprovechar correcciones sin vernos obligados a vender en mal momento. Proteger no significa esconderse del mercado, sino construir carteras preparadas para navegar escenarios complejos sin renunciar a las oportunidades. Esta es, en el fondo, la clave de este momento: la incertidumbre es elevada y no conviene minusvalorarla. Y en inversión, muchas veces, los peores errores se cometen, precisamente, cuando se confunde una cosa con la otra».
Las personas que no hayan podido seguir en directo el webinar y que estén interesadas en verlo, pueden hacerlo solicitándolo a info@sdcanalistas.com.