La Policía Local de Sant Antoni y la Guardia Civil desmantelaron este miércoles por la mañana una fiesta en una villa ubicada en suelo rústico en la que se concentraban un millar de personas. La fiesta dio comienzo el martes por la tarde a las 19.00 horas con la intención de que se prolongara durante 22 horas.
Los promotores la promocionaron a determinadas personas por redes sociales y daban instrucciones precisas sobre lo que tenían que hacer los invitados. En este sentido, todos los participantes debían ir identificados con pulseras a modo de festival, no debían ir en coche hasta la villa para no colapsar los accesos sino que debían aparcar en un parking cercano y de allí serían transportados en furgonetas transfer negras hasta la ubicación de la villa. El tamaño del evento era tal que, a modo de detalle, cabe comentar que la explanada habilitada como aparcamiento disponía incluso hasta de baños portátiles.
Los organizadores, además, contrataron un servicio de ambulancias privadas, además de comida, equipos de sonido y un cartel de reputados DJ internacionales que fueron pinchando durante diferentes horas.
Diferentes webs especializadas en el mundo EDM y clubber comentan que el coste total de este fiestón en esta villa de Ibiza podría ascender al millón de euros, si bien este extremo se desconoce de forma oficial por el momento. Además, al parecer lo habría organizado una empresa de servicios de concierge con domicilio en Ibiza. De hecho, son muchos los asistentes que han etiquetado en redes sociales a esta empresa, que ha compartido los videos en los que han sido etiquetados en sus historias de Instagram.
En estos videos se puede ver cómo ha sido esta fiesta por dentro. Gran despliegue de luces, diferentes espacios habilitados, videomapping, performances y, por supuesto, DJ pinchando son sólo algunos de los detalles que se pueden ver en los videos que han compartido los asistentes en redes sociales. «Esto no es un club. This is a villa party [es una fiesta en villa]», comentó uno de los asistentes en redes sociales.
El evento estaba perfectamente planificado hasta el punto que los asistentes debían aceptar un «código de conducta» en el que, entre otros detalles, los organizadores no se hacían cargo de objetos personales perdidos o robados dentro o bien de lo que pudiera pasar dentro, así como que se reservaban el derecho de admisión y expulsión de los asistentes en todo momento. En este sentido, el evento disponía de personal de seguridad que controlaba la entrada.
Esta fiesta se ha desarrollado en una villa ubicada entre Buscastell y el Camí Vell de Sant Mateu. En diferentes webs de alquiler donde figura esta villa se explica que dispone de siete habitaciones, siete baños y tiene capacidad para 14 huéspedes.
La finca en total tiene 12 hectáreas y, según ha confirmado este miércoles el Consell de Ibiza a Periódico, esta villa no dispone de licencia turística vacacional (no está dada de alta como tal en el registro de la máxima institución insular de Ibiza).
La playa de S'Arenal es dónde el ayuntamiento tiene programada una rave de 3 días en una zona ya muy afectada por el turismo de borrachera, además de los graves incidentes relacionados con turistas y el consumo de drogas. ¿Es realmente importante para el municipio eventos así? Que familias llevarán a sus hijos? Por acaso no tenemos suficientes discotecas? No hay más preguntas, señoría...