El Govern de les Illes Balears ha lanzado el pliego de prescripciones técnicas para adjudicar el contrato que defina la redacción del nuevo Plan Estratégico de Industria de la Comunidad Autònoma a partir de «los diagnósticos del sector industrial balear ya elaborados por la Administración autonómica». Hasta la fecha, la elaboración de las bases del citado plan no ha tenido en cuenta la opinión del empresariado balear.
Y la tozuda realidad demuestra que cuando se nos escucha, las cosas van mejor, las soluciones llegan en beneficio de la sociedad en general. Sin ir más lejos, tras la salida de la pandemia, cuando los dificultades de acceso a la vivienda se hicieron más evidentes hasta convertirse en uno de los grandes problemas que padecemos en Baleares, los empresarios alzamos la voz. Fueron innumerables las ocasiones en las que desde la patronal balear, a través de las asociaciones de Constructores, Promotores e Inmobiliarias, planteamos el camino a seguir en base a nuestro conocimiento sobre el terreno. Reclamamos un pacto a 20 años vista respetado por todos los partidos políticos que otorgara estabilidad normativa, seguridad jurídica y eficiencia en la tramitación a un sector penalizado con constantes modificaciones legislativas en pocos años. Finalmente, la Administración atendió de alguna forma nuestra visión. La visión del experimentado sector privado.
A día de hoy, la crisis de la vivienda no está ni mucho menos solucionada, pero sí se han puesto las bases para, a medio y largo plazo, sacar al mercado cerca de 20.000 viviendas, la mitad a precio limitado, a través del Decreto de Actuaciones Urgentes que recoge muchas de las aportaciones empresariales que veníamos defendiendo.
En su caso, la industria exige un el plan estratégico coherente, viable y evaluable, no sólo porque lo diga el pliego de condiciones, sino porque constituye un pilar fundamental de cualquier economía avanzada… también en Baleares. Defendemos a nuestro principal motor económico, el turismo, pero éste también requiere de una industria igualmente potente. Nuestro Archipiélago ha perdido fuelle industrial en las últimas décadas, pero ahora, en plena transformación del modelo económico, que haga más sostenible nuestro crecimiento, la industria debe recuperar peso en la economía balear. El sector industrial contribuye a la diversificación económica, genera empleo estable y cualificado, impulsa la innovación y la digitalización, fortalece las cadenas de suministro locales, apuesta por la eficiencia energética y el desarrollo de productos cada vez más sostenibles. Aporta valor añadido al conjunto del tejido empresarial.
Una vez licitado el nuevo plan industrial, queremos tener voz, queremos ser parte activa en su desarrollo. Porque de industria también sabemos.