Cuando el One Ibiza Suites abrió sus puertas el 16 de junio de 2016 pocos imaginaban que aquel ambicioso proyecto familiar acabaría convirtiéndose en uno de los símbolos de la transformación turística del barrio de ses Figueretes, en el municipio de Eivissa. Una década después, el establecimiento de cinco estrellas impulsado por los hermanos Damián y José Verdera no solo se ha consolidado como una referencia de calidad en la ciudad de Eivissa sino que también ha contribuido a cambiar la percepción de un barrio que durante años permaneció alejado de los grandes focos de inversión.
La historia del hotel está estrechamente ligada a la trayectoria de una de las familias hoteleras más veteranas de la mayor de las Pitiüses. Los Verdera representan ya la tercera generación de empresarios turísticos. Todo comenzó con los abuelos de Damián y José, pioneros en una Eivissa que apenas empezaba a descubrir el potencial del turismo. «Empezaron mis abuelos y sus dos hermanos. El Mar y Playa II fue uno de los primeros hoteles con enfoque turístico. Mi hermano y yo ya somos hoteleros de tercera generación y seguimos la senda que creó el abuelo y nos enseñó nuestro padre», recuerda Damián Verdera.
Con el paso de los años, la familia gestionó varios establecimientos en ses Figueretes, pero la nueva generación quería dar un paso más. El antiguo Mar y Playa II fue el elegido para protagonizar una transformación integral que respondiera tanto a las nuevas demandas del mercado como a la evolución que necesitaba el propio barrio. Y así fue cómo nació One Ibiza Suites. «Como tercera generación teníamos muchas ganas de coger uno de nuestros establecimientos y darle una reforma integral, un cambio total, incluso que fuera en consonancia con el cambio del barrio», explica. Por aquel entonces, había quien no creía en el proyecto de renovación de estos dos hermanos e incluso les llegaron a decir que era una «locura», pero ellos tuvieron claro que el hotel y el barrio de ses Figueretes tenía potencial. «Sí, había muchos escépticos. Fue una apuesta arriesgada. Nosotros siempre tuvimos claro el potencial de ses Figueretes», afirma Verdera. «Es el único barrio de la ciudad de Eivissa que realmente desemboca en el mar. Tiene una ubicación que posiblemente sea de las mejores de Eivissa». Y no le falta razón, pues One Ibiza Suites está ubicado en el paseo marítimo de ses Figuretes, a un paso del centro de la ciudad, al lado de la playa urbana y con un paseo que es una gozada caminar a cualquier hora del día.
LA REFORMA.
Los hermanos Damián y José Verdera apostaron por invertir en calidad cuando todavía no existían demasiados referentes de este segmento en la ciudad. El proyecto contempló la completa reconversión del edificio en un establecimiento de 86 suites de entre 40 y 95 metros cuadrados, con vistas al Mediterráneo y a Formentera, spa, rooftop, piscinas y servicios dirigidos a un cliente de alto poder adquisitivo. Aquella inversión pretendía, además, generar un ‘efecto dominó’ sobre el entorno. Y, según explican, así ha acabado sucediendo. «Ahí se abrió el melón. Alguien lo tenía que hacer y lo hicimos», señala Verdera. «De la mano vinieron reformas y mejoras de otros establecimientos turísticos y de la oferta complementaria del barrio. En 10 años, el barrio de ses Figueretes ha ido de menos a más y ha habido muchísimas mejoras».
La ejecución de las obras se convirtió en un desafío monumental. Los propietarios decidieron acometer toda la transformación en un único invierno para evitar perder una temporada completa. El calendario era extremadamente ajustado, pero lo consiguieron. «El proyecto fue muy complejo. Optamos por hacerlo todo en una sola fase y no podíamos perder una temporada porque económicamente habría sido muy difícil», recuerda. A modo de ejemplo, Damián explica que abrieron puertas el 16 de junio de 2016 «y a las 18.30 horas el constructor y yo estábamos limpiando la entrada del hotel porque hacía dos horas que estábamos reteniendo a los clientes para que no entraran todavía. Fue de libro; fue muy estresante, pero estamos muy satisfechos de esta primera década de vida». El esfuerzo colectivo de todo el equipo implicado resultó decisivo. Más de un centenar de trabajadores participaron en una reforma que se completó con éxito en menos de 150 días laborables. «Hubo muchas empresas involucradas que no solo pusieron la mano de obra, sino que creyeron en nuestro proyecto y se subieron al barco», destaca Damián, quien tiene claro que el equipo fue vital para que el proyecto saliera adelante con éxito. «La verdad que la gente más que trabajo le puso amor, pasión y ganas porque si no, no hubiéramos llegado y eso lo digo con mucho orgullo porque hubo muchas empresas involucradas donde no solo pusieron la mano de obra sino que creyeron en nuestro proyecto y se subieron al barco». Por ello, «quiero agradecer a todo el equipo que hizo posible la reconversión hace 10 años en un tiempo récord. Estamos muy agradecidos y siempre lo estaremos».
RENOVACIÓN CONSTANTE.
Una década después, el establecimiento sigue mostrando una imagen contemporánea y cuidada. El diseño minimalista combinado con elementos inspirados en la esencia mediterránea continúa siendo uno de sus rasgos distintivos. «La gente que viene dice que parece un hotel nuevo. Les cuesta creer que tiene 10 años», comenta Verdera. «Es un diseño muy acertado y hacemos un gran esfuerzo cada invierno para mantenerlo en perfecto estado en cuestión de mantenimiento». A ello se suma una constante actualización tecnológica para responder a las exigencias de una clientela cada vez más sofisticada. «El cliente de cinco estrellas es muy exigente. No te pregunta, te exige, y hay que estar a la altura siempre», señala.
Durante estos diez años, el crecimiento también se ha reflejado en el empleo. El hotel arrancó con una plantilla de alrededor de 60 personas y actualmente genera cerca de un centenar de puestos de trabajo durante la temporada. Más allá de los resultados empresariales, los propietarios consideran que el principal reto sigue siendo la revitalización integral de ses Figueretes. «Hemos avanzado mucho y estamos en el camino, pero queda trabajo por hacer. La mejora ha empezado en primera línea y ahora debe llegar también a la segunda y tercera línea», sostiene Damián. El empresario destaca, además, la colaboración con las administraciones y con la asociación vecinal para impulsar mejoras que beneficien tanto a residentes como a empresas.
EL FUTURO.
Mientras tanto, el One Ibiza Suites continúa mirando al futuro sin perder de vista sus raíces familiares. En este sentido, la familia Verdera dispone de cinco establecimientos de alojamiento turístico en Eivissa y Formentera (One, Hoteles Figueretes, Ibiza Playa, Mar y Playa y Lago Dorado, en Formentera) y entre sus planes de futuro se encuentra el poder renovarlos igual que han hecho con el One. Por el momento, no contemplan expandirse a Mallorca y Menorca, pues han dado el salto a Formentera con el Lago Dorado. «La intención es hacer una reconversión total, respetando el entorno y la arquitectura mediterránea», precisa Damián.