Ya expliqué la semana pasada los movimientos que se estaban dando en agosto. Nos faltaba conocer las declaraciones del nuevo presidente de la Reserva Federal Americana sobre la inflación y los tipos de interés en el simposio anual de Jackson Hole. Y fue algo más duro de lo previsto provocando un cambio rápido en las probabilidades de subidas de tipos en la reunión del 16 de septiembre, pasando a ser ya más probable una subida de tipos. Y el mismo lunes 31 nos despertamos con la reanudación de bombardeos directos entre Estados Unidos e Irán con lo que el petróleo volvió a subir de precio. Pero las bolsas han hecho más caso a los extraordinarios resultados empresariales y las expectativas para lo que queda de año que han mostrado las empresas. Claro: en estos números y en estas previsiones ya se incorporan posibles subidas del petróleo, de tipos de interés, de inflación…
Y este mes ha sido especialmente bueno para la tecnología y eso ha impulsado a los índices con más presencia de este sector. Y los más importantes, como el MSCI World y el S&P, lo han notado con subidas del 2,47% y del 2,63% respectivamente. Y todavía hay índices más tecnológicos que han subido más como el Nasdaq 100 (+4,18%), el Kospi coreano (+3,40%) o el Nikkei japonés (+3,03%).
Claro, ninguno de estos índices es europeo; el que más ha subido en el Viejo Continente es el DAX alemán (+2,45%). Y su motivación también es tecnológica: la segunda empresa que más pesa es SAP que ha subido un 21,07% en agosto; de hecho es la que más se ha revalorizado en los índices más importantes de Europa por delante de otra tecnológica (o fintech) como Adyen, que lo ha hecho un 19,44%.
En el resto de Europa el mes no ha sido tan extraordinario con subidas inferiores al punto porcentual, incluso con bajadas en el FTSE británico (-0,40%) y el CAC francés (-2,06%) muy castigada por su «riesgo país» que ha afectado a sus bancos. Pero precisamente los bancos son los que han ayudado al Ibex a ser el primero de los «no tecnológicos»: Ha subido un 0,97% manteniendo por las subidas de los grandes bancos como Sabadell (+9,26%), CaixaBank (+4,74%) , BBVA (+3,43%) y Santander (+2,81%). Pero además ha tenido ayuda de empresas de consumo: Puig, aunque pesa poco en la composición del Ibex ha subido un 10,49% y Amadeus, que sí tiene una parte tecnológica importante y más peso ha ganado un 9,15%.
Independientemente de la banca y las tecnológicas hay dos sectores que han destacado este mes, aunque su ponderación en los grandes índices es más bajo y se ha dejado notar menos.
La inestabilidad en Irán ha revalorizado fuertemente al sector de los materiales y la energía, así el MSCI AXWI Materials y el MSCI ACWI Energy han subido un 10,18% y un 4,00% respectivamente.
Y el cuarto en discordia (tras estos dos y el tecnológico) ha sido la salud, que va consolidando tendencia tras estar muchos años denostado por el mercado a pesar de sus valoraciones tan atractivas: el MSCI ACWI Health Care ha subido un 3,78% acumulando ya un 17,10% en el último año. Desde luego, muchas conclusiones podemos sacar de un agosto más que interesante.