Cumplir 120 años permite mirar atrás, pero también obliga a preguntarse por el futuro. La Cámara de Comercio de Menorca celebró la pasada semana su aniversario en un momento especialmente significativo de su trayectoria, después de haber recuperado durante estos dos últimos años buena parte de su actividad y de ampliar servicios que presta al tejido económico de la isla. El objetivo ahora es consolidar esta nueva etapa y conseguir que empresas, autónomos y emprendedores, perciban la Cámara como una herramienta cercana y útil para llevar a cabo sus proyectos.
UNA NUEVA ETAPA.
Una Cámara de Comercio es, jurídicamente, una corporación de derecho público cuya finalidad es representar y velar por los intereses generales del comercio, la industria y los servicios de su demarcación. Ese principio se ha mantenido durante 120 años, aunque las necesidades empresariales y la manera de responder a ellas hayan cambiado radicalmente. «Todavía hay mucha gente que piensa que para participar en nuestras actuaciones tiene que ser socio de la Cámara y no es así», explica su secretaria general interina, Noelia Morro. Cualquier actividad económica dada de alta en Menorca forma parte de su ámbito de representación y puede acceder a sus programas sin necesidad de pagar ninguna cuota.
Hace dos años, la Cámara menorquina se encontraba inmersa en un proceso de relanzamiento de su actividad. La incorporación progresiva a los programas promovidos por Cámara de España y financiados principalmente con fondos europeos permitió empezar a desarrollar nuevas actuaciones de formación, emprendimiento, digitalización y apoyo empresarial. Desde entonces, aquel planteamiento ha ido ganando dimensión. «La idea es que el tejido empresarial nos vea como una herramienta a la que puede acercarse, preguntar y participar en los proyectos que hacemos», señala Morro. Una Cámara fuerte, añade, permite atraer proyectos y recursos que terminan repercutiendo directamente sobre la competitividad de las empresas menorquinas.
Con una plantilla de nueve personas y un presupuesto de 1,3 millones de euros, su capacidad de actuación procede precisamente de programas financiados con fondos europeos que llegan a Menorca a través de Cámara de España o de la Fundación Incyde, complementados en determinados casos con financiación autonómica o insular. Este mecanismo constituye una de sus principales singularidades respecto a otras organizaciones empresariales de la isla. La Cámara representa al conjunto del tejido económico y puede canalizar hacia Menorca recursos vinculados a programas camerales de ámbito nacional y europeo.
INTERNACIONALIZACIÓN.
Uno de los cambios más significativos de este nuevo periodo se produjo en enero de 2025 con la recuperación de la actividad certificadora vinculada a la exportación, que durante años había estado delegada en la Cámara de Comercio de Mallorca. La internacionalización forma parte del ADN histórico de las cámaras de comercio y su recuperación ha permitido agilizar considerablemente los trámites de aquellas empresas menorquinas que venden sus productos fuera de España. «Una empresa nos pide un certificado y en un par de horas puede estar emitido. Lo recoge y la mercancía puede salir sin ningún retraso», explica Morro.
Pero la nueva estrategia internacional va más allá de la expedición de documentación. Entre 2025 y 2026 han participado 55 empresas en los distintos programas de internacionalización impulsados por la Cámara. Uno de los proyectos más destacados de 2026 ha sido la primera misión comercial inversa organizada por la Cámara en el sector agroalimentario y vitivinícola. La iniciativa permitió traer hasta Menorca a doce importadores para mantener encuentros comerciales con diecisiete empresas de la isla dedicadas al vino, el aceite, la sal, el queso y otros productos alimentarios. En lugar de desplazar las empresas menorquinas al exterior, fueron los compradores quienes visitaron las explotaciones y centros de producción. La misión se celebró en mayo y ya ha permitido cerrar algunos acuerdos comerciales, mientras otros continúan negociándose de cara a las próximas campañas. El siguiente paso será incorporar en 2027 el programa Pyme Global, que permitirá acompañar a las empresas en ferias, misiones y acciones de prospección comercial fuera de Menorca.
DE IDEA A EMPRESA.
La segunda gran pata de esta nueva Cámara es el emprendimiento. El programa Impulsa Startup arrancó en 2024 y este mes de septiembre inicia su tercera edición. Está dirigido a proyectos con un componente tecnológico, innovador o escalable y combina incubación para las ideas que todavía necesitan definir su modelo de negocio con aceleración para aquellas empresas que ya operan, pero necesitan crecer. Por la primera edición pasaron quince proyectos.
En 2025 fueron diez y este año serán otros diez, hasta sumar 35 usuarios entre 2024 y 2026. La demanda ha obligado incluso a realizar una selección porque se han presentado más candidaturas que plazas disponibles. «Durante el programa se trabajan aspectos relacionados con el modelo de negocio, la financiación, el marketing, la comunicación o el marco jurídico y se prepara también a los participantes para presentar sus proyectos ante posibles inversores», detalla Morro. Junto a esta vertiente más tecnológica, la Cámara mantiene España Emprende, dirigido a cualquier persona que quiera poner en marcha un negocio, ampliar una actividad, afrontar un traspaso o analizar la viabilidad de un proyecto empresarial.
Entre 2024 y 2026, su gabinete ha atendido a 300 usuarios y otros 220 han participado en las acciones de formación vinculadas al programa. A ello se suma el programa de apoyo al emprendimiento femenino Dona Impuls, que entre 2021 y 2026 ha contado con 300 usuarias, y otras iniciativas que han convertido esta área en uno de los principales puntos de entrada de nuevos usuarios a la Cámara.
La formación constituye actualmente otra de las áreas con mayor actividad. Uno de los programas desarrollados durante los últimos años ha sido Talento 45+, destinado a mejorar la empleabilidad de personas de entre 45 y 60 años que se encuentran fuera del mercado laboral mediante formación y actualización de competencias. En los últimos dos años han participado 55 usuarios.
A partir del próximo año, la Cámara prevé incorporar también Talento Joven, dirigido a jóvenes de entre 16 y 29 años que ni trabajan ni estudian cuyas primeras acciones podrían ponerse en marcha durante los primeros meses de 2027. Paralelamente, mediante la Fundación Incyde se están impulsando programas de actualización de competencias y reciclaje profesional que ha contado este año con 90 usuarios. Otra de las experiencias con mayor respuesta ha sido la formación en inteligencia artificial, en la que participaron cerca de 60 usuarios distribuidas entre distintos módulos y que, ante la demanda generada, tendrá una segunda edición.
CERCA DEL COMERCIO.
Entre las novedades de este año destaca también la incorporación de un programa específico de apoyo al comercio minorista que la Cámara desarrolla por primera vez en Menorca. Las actuaciones se han diseñado junto a la Asociación de Comerciantes de Menorca, ASCOME de Pime Menorca, a partir de las necesidades detectadas entre sus asociados y se traducirán durante este mes de septiembre en diferentes talleres dirigidos al sector. La colaboración responde además a otra de las líneas que la Cámara quiere reforzar en una isla pequeña como Menorca, donde Morro considera especialmente importante buscar complementariedades con asociaciones empresariales, administraciones y otras entidades relacionadas con la innovación o el emprendimiento. También a partir de septiembre se quiere recuperar con mayor intensidad el asesoramiento en transformación digital, después de que finalizara el programa que anteriormente permitía prestar este servicio. La incorporación de un nuevo técnico permitirá volver a desarrollar esta área de trabajo.