La movilidad de Eivssa ha experimentado un cambio apreciable durante los dos últimos veranos. La isla ha pasado de afrontar cada temporada una creciente presión del vehículo privado a aplicar, desde junio de 2025, un sistema de limitación de entrada de vehículos que este año se ha vuelto a endurecer. Al mismo tiempo, el transporte público ha incrementado de manera notable su utilización, hasta alcanzar cifras que sitúan al autobús, al fin, como una alternativa al coche para los desplazamientos por la isla.
Los datos de 2026 permiten comparar tres ejercicios consecutivos: 2024, cuando todavía no existía ninguna limitación; 2025, primer año de aplicación de la regulación; y 2026, segundo verano con el sistema en funcionamiento. La fotografía que deja esta serie es clara: entre junio y agosto de este año han desembarcado en el puerto de Eivissa 12.652 turismos menos que en el mismo periodo de 2024, lo que supone una reducción del 16,7%, según los datos de la Autoritat Portuària de Balears facilitados por el Consell d’Eivissa.
El descenso, además, se intensifica a medida que avanza la temporada alta. En junio, la entrada de turismos cayó un 11,5% respecto al mismo mes de 2024; en julio, el descenso alcanzó el 18,1%, mientras que en agosto (con datos todavía provisionales) llegó al 19,3%. La comparación con 2024 resulta especialmente significativa porque aquel fue el último verano completo antes de la entrada en vigor de la regulación. La limitación comenzó a aplicarse el uno de junio de 2025, con el objetivo de contener la presión del vehículo privado durante los periodos de máxima afluencia. El primer ejercicio de aplicación ya permitió observar un descenso respecto al año anterior. Entre junio y septiembre de 2025 llegaron a Eivissa por vía marítima 185.886 vehículos, frente a los 218.071 contabilizados durante el mismo periodo de 2024. La diferencia fue de 32.185 vehículos, un 14,8% menos. El descenso fue especialmente visible en agosto, cuando se contabilizaron 13.691 vehículos menos que un año antes, una reducción del 20,4%. Era la primera vez que podía compararse una temporada sometida a un techo de vehículos con un ejercicio inmediatamente anterior sin regulación.
El segundo año aporta ahora una perspectiva diferente. La reducción no solo se mantiene, sino que los datos de junio, julio y agosto muestran descensos relevantes respecto a 2024, especialmente durante los meses de mayor presión turística. La evolución mensual también permite observar cómo se ha comportado la entrada de vehículos. En junio de 2024 se registraron 47.555 movimientos de vehículos en régimen de pasaje en el puerto de Eivissa. Un año después fueron 44.245 y en junio de 2026 se situaron en 41.126. En dos años, la diferencia alcanza los 6.429 movimientos. En julio, los 55.190 movimientos de 2024 se redujeron hasta 45.983 en 2025 y volvieron a descender hasta 44.642 en 2026. Respecto al año anterior a la regulación, son 10.548 movimientos menos, un 19,1%. Agosto mantiene la tendencia, con una reducción del 19,3% en el número de turismos desembarcados respecto a 2024.
CUPO.
La regulación también se ha endurecido este año. Para 2026, el Consell d’Eivissa ha reducido el techo de vehículos hasta 17.688, mientras que el cupo de ‘rent a cars’ ha pasado de 16.000 a 14.000. El vicepresidente del Consell y conseller de Mobilitat, Mariano Juan, considera que los resultados del segundo año demuestran que la intervención puede modificar una tendencia que durante años había sido creciente. «Lo importante de este segundo año es que demuestra que, cuando se toman decisiones y se sostienen en el tiempo, se pueden cambiar tendencias que parecían estructurales», afirma Juan.
El conseller recuerda que Eivissa llevaba años viendo crecer la presión del vehículo privado y que la institución decidió intervenir «antes de resignarnos a que cada verano hubiera más coches».
Juan destaca que este año se ha reducido el techo y sostiene que se ha adelantado el objetivo que planteaba el estudio técnico de partida. «Hemos ido más lejos: hemos reducido el techo hasta 17.688 vehículos y hemos adelantado en un solo año el objetivo que el estudio técnico planteaba alcanzar en cinco», señala. La existencia de un límite, sin embargo, no significa que este se alcance necesariamente. Durante buena parte del verano de 2026, la demanda efectiva ha quedado por debajo del cupo disponible. En julio, la ocupación media del cupo se situó en torno al 62%, mientras que en agosto alcanzó aproximadamente el 82%.
El dato es relevante porque indica que el descenso de vehículos no responde únicamente a que el sistema haya impedido acceder a personas que pretendían hacerlo con su coche. También existe una parte de usuarios que ha optado por no viajar con vehículo. Es precisamente este posible cambio de comportamiento el que el Consell considera uno de los efectos más relevantes de la regulación. «Los datos empiezan a reflejar ese cambio», sostiene Mariano Juan. El vicepresidente destaca que entre junio y agosto han desembarcado 12.652 turismos menos que en 2024 y subraya que la reducción se produce durante los meses de mayor presión. «No estamos hablando de una estimación ni de una percepción; estamos hablando de vehículos que antes entraban en la isla y ahora no entran», afirma.
TRANSPORTE PÚBLICO.
La otra cara de la evolución de la movilidad en 2026 se encuentra en el transporte público. El nuevo servicio de autobuses de Eivissa, gestionado por Alsa desde el pasado 1 de abril, ha registrado 4,96 millones de viajes durante sus cinco primeros meses. La cifra supone un incremento del 26,4% respecto al mismo periodo del año anterior y representa prácticamente un millón de desplazamientos adicionales.
El crecimiento se ha acelerado especialmente durante el verano. En abril el incremento interanual fue del 2,4%; en mayo alcanzó el 15,3%; en junio llegó al 27,3%; en julio se situó en el 36,5% y en agosto alcanzó el 40,2%. Agosto cerró con 1.251.534 viajeros, una cifra especialmente significativa por coincidir con uno de los meses de mayor presión sobre las carreteras de la isla. La comparación de ambos indicadores ofrece una fotografía singular de la movilidad de 2026: mientras disminuyen los turismos que llegan a Eivissa por vía marítima, aumenta con fuerza el número de desplazamientos realizados en autobús.
Los datos no permiten atribuir automáticamente todo el descenso de los vehículos a la limitación ni todo el crecimiento del autobús a esta regulación. En ambos casos influyen otros factores, como la evolución de la demanda turística, la oferta disponible, los precios, los hábitos de residentes y visitantes o las características del nuevo servicio público. Pero la coincidencia temporal entre ambas tendencias constituye uno de los elementos más relevantes del balance de este segundo año.
Mariano Juan considera precisamente que el aumento del transporte público debe formar parte del análisis de la regulación de vehículos. «Sabíamos desde el principio que limitar por limitar no era suficiente. Si reduces la presencia del coche tienes la obligación de ofrecer una alternativa», afirma el conseller.
El responsable de Movilidad sitúa el nuevo servicio de autobús como el segundo gran elemento de la estrategia desarrollada por el Consell. «Por eso el otro gran cambio de este año es el transporte público», señala, antes de destacar los 4,96 millones de viajes acumulados y el incremento del 40,2% registrado en agosto. La nueva concesión ha supuesto también una renovación y ampliación de la flota. El servicio cuenta con nuevos autobuses eléctricos e híbridos y contempla una flota cercana al centenar de vehículos nuevos. El incremento de pasajeros ha obligado asimismo a reforzar la plantilla de conductores para atender la demanda durante los meses de mayor actividad. De este modo, la política de movilidad de Eivissa ya no se limita a establecer un techo para la entrada de vehículos. El aumento de la oferta de transporte público constituye la otra vertiente de una estrategia que pretende ofrecer alternativas a los desplazamientos en coche.
CAMBIO DE TENDENCIA.
La comparación entre los tres últimos veranos permite observar un cambio respecto al escenario anterior a la regulación. En 2024, los vehículos que llegaban por vía marítima seguían una trayectoria diferente. En 2025, primer año de limitación, se produjo una reducción. En 2026, segundo ejercicio, el descenso se mantiene y alcanza el 16,7% entre junio y agosto respecto a 2024.
La caída se intensifica, además, durante los meses de mayor presión: del 11,5% de junio se pasa al 18,1% de julio y al 19,3% de agosto. Al mismo tiempo, el transporte público registra un crecimiento muy superior al del año anterior. En cinco meses, Alsa ha contabilizado 4,96 millones de viajes, casi un millón más que en el mismo periodo de 2025, y agosto ha terminado con un incremento interanual del 40,2%.
La evolución permite constatar un cambio cuantificable en los patrones de movilidad, aunque todavía no permite determinar qué parte de la reducción del coche se debe directamente a la regulación o a la mejora del servicio de autobús. La presión sobre las carreteras depende, además, de otros factores que deberán analizarse para determinar el alcance real de la medida: los vehículos de residentes, los coches de alquiler, los desplazamientos internos y la intensidad de uso de la red viaria.
El propio Mariano Juan reivindica la necesidad de valorar la política a partir de sus resultados. «Para mí ésa es la verdadera dimensión del cambio: no hemos esperado a que la saturación se resolviera sola. Hemos utilizado las competencias que tiene el Consell, hemos fijado límites, los hemos hecho más exigentes en el segundo año y, al mismo tiempo, hemos puesto en marcha la mayor transformación del transporte público de la isla», sostiene.