Hace escasos meses, Carlos, el responsable de la cuenta @ibizasinfiltro, publicó un vídeo en el que mostraba lo que había encontrado caminando por la montaña: un fósil con forma de caracola de una gran dimensión, tan grande que al compararla con su mano se puede apreciar que mide más de 40 centímetros de largo.
Sin embargo, lo que podría haber quedado como una simple curiosidad encontrada en una ruta de senderismo, podría haberse convertido en un gran hallazgo. Así lo ha explicado a Periódico de Ibiza y Formentera Carlos, quien además relata como se encontró el fósil. «Fue desviándome de un camino, por un sitio que nunca había ido. Tirando y tirando, al final me lo encontré», narra.
Al encontrársela, pensó que era «la típica caracola», sin embargo, pensándolo en frío, fue cuando se dio cuenta de que era un fósil y que era bastante grande. «Vi uno en el puerto de Ibiza y era mucho más pequeño, entonces al ver ese tamaño me llamó mucho la atención», dice sobre el fósil, cuya localización prefiere no desvelar para evitar que la gente vaya y pueda dañarlo.
«Al publicarlo en Instagram la gente me decía: ‘eso vale una millonada’, por lo que fui corriendo para que nadie lo cogiese», explica. En el proceso para conocer todo sobre este fósil, ha jugado, y juega, un papel muy importante el geólogo de Ibiza Luis Tostón, quien le contactó para proponerle ir a cogerlo y posteriormente exponerlo en el museo. Además el le informó de que se trata de un ammonite del Cretácico, y que podría ser uno de los ejemplares más grandes localizados en la isla.
Traslado
Él, por su amor a Ibiza, aceptó. «Este miércoles hemos ido a ver cómo podíamos traerlo, porque está en un sitio bastante perdido de Ibiza y es complicado traerlo», explica. En este trabajo de evaluación del terreno participaron dos agentes del Grupo de Rescate Vertical de los Bomberos de Ibiza, ya que se trata de una pieza que mide más de 40 centímetros y pesa más de 50 kilos. «La semana que viene iremos con un equipo de ocho bomberos, y también irá Luis Tostón con otro compañero», añade.
«Luis quiere estudiarlo porque dice que es una pieza muy importante, y posteriormente lo expondrán en el Museo de las Pitiusas, que está aquí en Ibiza», detalla. Sin embargo, lo que más ilusión le hace a Carlos es que figurará él mismo como donante de la pieza: «Me hace mucha ilusión salir como el descubridor», dice en este sentido.
De esta forma, una persona sale un día a hacer una ruta de senderismo, y acaba siendo el descubridor de un fósil de 50 kilos.
El Museo de las Pitiusas??