Lo inmensamente complicado de gestionar una crisis migratoria como la que vive la menor de las Pitiusas con unos escasos recursos disponibles ha sido uno de los grandes temas del programa Bona Nit Pitiüses (BNP) de la Televisió d’Eivissa i Formentera (TEF) de la noche de este miércoles. Óscar Portas, presidente del Consell de Formentera, abordó, además de crisis migratoria, también el conflicto con Costas por los chiringuitos, o los retos en materia de vivienda que afronta Formentera.
Portas calificó la situación migratoria de «desafío constante desde hace dos años» y lamentó que, mientras las llegadas aumentan, los recursos siguen siendo los mismos: «son muy limitados y están más que desbordados», afirmó el presidente insular, quien reclamó al Estado que cambie de estrategia y actúe sobre las causas del problema. En este sentido, defendió que se trabaje con Argelia para evitar que las embarcaciones salgan de su origen, porque, según destacó, «en las consecuencias se trabaja, pero en las causas no».
El Consell atiende actualmente a 252 menores migrantes no acompañados, frente a los 150 de hace un año. Portas explicó que, en una isla que no llega a los 12.000 habitantes, esto supone un ratio de un menor por cada 46 vecinos. «Si intentamos compararlo con otro municipio de España, es imposible. Lo único con lo que podemos compararnos es con Ceuta», ha señalado.
Ante la falta de personal propio, la institución se ha visto obligada a contratar entidades especializadas que gestionen la atención a estos jóvenes, aunque los expedientes siguen supervisados por los técnicos del Consell de Formentera. Portas agradeció el trabajo del equipo de Servicios Sociales y, en especial, del área de menores.
Sobre el coste concreto por menor, evitó dar una cifra concreta, aunque admitió que se trata de «millones de euros a final de año», una cantidad que el Consell no puede asumir sin las transferencias del Govern balear. Además, criticó que la parte que aporta el Estado se envíe a la comunidad autónoma y no directamente a los consells.
Ante la llegada este miércoles de un centenar de personas, entre ellas 16 menores, Portas recordó que el sistema está «colapsado». Por ello, el Consell ha contactado con la directora insular de la Administración del Estado en Formentera para buscar una solución puntual y está a la espera de una respuesta oficial.
En el BNP, Portas explicó que ha remitido este mismo miércoles una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, después de no obtener respuesta de la ministra de Infancia ni del ministro de Exteriores, a quienes había invitado a visitar la isla «a conocer la delicada situación de la isla de Formentera de primera mano». En ella le pide que aborde la ruta migratoria entre Argelia y Formentera en su próxima reunión con el Gobierno argelino y que modifique el decreto.
Sistema de vigilancia
En cuanto al SIVE, el sistema de vigilancia de la Guardia Civil en la Mola, Portas apuntó que las obras aún no han terminado y después habrá que ponerlo operativo. El sistema tendrá un alcance de unas 20 millas y permitirá detectar embarcaciones antes de que lleguen, tanto para evitar tragedias como para intentar detener a los patrones, «que son realmente los más peligrosos».
El presidente insular defendió, además, la implicación de Frontex, que podría aportar medios y participar en eventuales negociaciones con Argelia. «De las 6.000 personas que han llegado a Baleares, la mitad entran por Formentera», según recordó.
Reforma del aeropuerto
«El aeropuerto es de Ibiza y Formentera, aunque físicamente esté en Ibiza», afirmó Portas, con cierto malestar por ser olvidado en las reuniones que se han celebrado entre AENA y los políticos de Ibiza, «algo que me han dicho que se va a subsanar en las próximas reuniones».
Tal y como apuntó, el pleno del Consell ya aprobó una moción contra cualquier ampliación que suponga aumentar la capacidad «con el único voto en contra del PSOE, que ellos tendrán que explicarán por qué luego salen a la calle a manifestarse en contra».
Conflicto con costas
Sobre el cese de la directora general de Costas, Maria Joaquima Ferrer, tras la polémica por el recorte de hamacas y sombrillas en Formentera, Portas no quiso vincular directamente el cese con el caso de Formentera, aunque sí criticó la lentitud del Govern, que ha autorizado las hamacas cuando la temporada estaba prácticamente terminada, pese a que el Consell las solicitó en septiembre. «El año que viene esto no puede volver a pasar», apuntó.
Vivienda
En materia de vivienda, el presidente Portas aseguró que la estrategia del Consell pasa por ceder terrenos al Estado y al Govern para construir vivienda de alquiler limitado. Tras la cesión de un solar junto al cuartel de la Guardia Civil para ampliar sus instalaciones y completar su plantilla, el Consell prevé aprobar en octubre la cesión de dos terrenos en Es Pujols: uno para un edificio de unas 40 viviendas para docentes y otro para entre 60 y 90 viviendas destinadas a familias. «En un territorio pequeño como Formentera se tiene que notar un antes y un después», destacó. A ello se suman 17 viviendas cuya construcción, emprendida la pasada legislatura, se había retrasado y que ya se han reactivado.
Temporada turística
En el ámbito económico, Portas prefirió esperar al final de la temporada para hacer balance junto a la Federación Hotelera, la patronal y la Cámara de Comercio, aunque sus primeras impresiones son positivas. Lo que más le preocupa, según dijo, es el aumento de la cesta de la compra de los residentes, para lo que no descarta rebajas de impuestos o ayudas.
Respecto a las críticas de la Federación Hotelera, que atribuye una caída del 4% de la actividad a las restricciones a los vehículos y limitaciones musicales, Portas pidió comparar primero los datos y defendió, además, la ley de capacidad de carga, Formentera Eco. No obstante, considera que no hace falta reducir más la entrada de vehículos en ciertos meses y que la siguiente fase debe centrarse en que los que entren sean menos contaminantes. Al terminar la temporada, el Consell de Formentera tiene previsto lanzar una encuesta a los residentes para conocer su opinión sobre la ley de limitación de entrada de vehículos a la isla.
Lo de Ceuta no fue un episodio de inmigración, fue una invasión y un ataque a la soberanía española, orquestada por el gobierno marroquí a instancias de Israel. No se puede encuadrar como un asunto migratorio porque no lo era, sino como un ataque de Tel Aviv a España. Me supo mal por los propios ciudadanos marroquíes, muchos menores, que usaron como carne de cañón para llevar a cabo la invasión, engañados con la falsa información de que la frontera estaba abierta y que podrían viajar libremente a Europa. Hay que ser una auténtica basura para hacerle eso a tu propia gente. Pero eso es lo que es la monarquía y el gobierno marroquí, que colocados a dedo por Francia tras la independencia y ahora son fieles obedientes de los judíos y los americanos. Y por eso les darán la final del mundial 2030