Un pasajeros del vuelo aterrizado de emergencia en el Aeropuerto de Barcelona este jueves por una falsa amenaza de bomba ha declarado a Europa Press que estuvieron esperando «durante 4 horas» en las instalaciones aeroportuarias antes de poder salir y que no recibieron ningún tipo de explicación.
Su acompañante ha añadido que, tras bajarse del avión, les han revisado los equipajes con perros y han comprobado su documentación en una zona de control de pasaportes, y que se han enterado de lo ocurrido por la prensa.
Fuentes de la policía catalana han confirmado que recibieron un aviso a las 10 por una amenaza de bomba en un vuelo que cubría una ruta entre Estambul y Barcelona y que finalmente aterrizó a las 11 «sin incidencias».
La alarma se ha desactivado sobre las 14.00, según han informado los Mossos en un comunicado, y los servicios policiales y de emergencia desplegados se han ido retirando tras comprobar que no existía «ninguna situación de riesgo».
Durante el tiempo que ha durado la situación de alarma, el tráfico aéreo no se ha visto afectado y el Aeropuerto ha funcionado con normalidad, según ha informado Aena.
En la zona han trabajado efectivos de Mossos, Guardia Civil, Bombers de la Generalitat y Policía Local, y Protecció Civil ha activado el plan Aerocat en fase de alerta para hacer seguimiento de la situación de riesgo, ahora ya desactivado.
Investigación
La Guardia Civil ha abierto una investigación para determinar la autoría de la falsa amenaza de bomba, que obligó a activar el protocolo de seguridad aeroportuaria, han informado fuentes del instituto armado en un comunicado.
Por eso, se procedió "al estacionamiento de la aeronave en una zona de seguridad, al desalojo de sus ocupantes y a la inspección exhaustiva conforme a los procedimientos establecidos".