Cinco de los siete menores reclamados por sus padres desde Argelia, tras llegar a Ibiza el pasado septiembre a bordo de un barco de recreo, sin ningún adulto, han sido repatriados este sábado en un vuelo privado.
Los otros dos jóvenes no han viajado en el vuelo de repatriación porque uno ha cumplido la mayoría de edad y no podía ser repatriado, y el otro escapó a Francia.
La Fiscalía española fue la encargada de tramitar la petición del Gobierno de Argelia para repatriar a los siete adolescentes, que tenían entre 14 y 17 años en el momento de su llegada a la isla, una solicitud excepcional entre todos los menores que tutela Baleares, llegados en pateras procedentes del país magrebí, y a quienes nadie reclama.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, lo anunció tras entrevistarse en Argel con su homólogo del país norteafricano, Said Sayoud, el pasado 20 de octubre y señaló que sus padres habían «solicitado el ejercicio de la patria potestad».
Los siete adolescentes llegaron en una lancha con motor fueraborda el 3 de septiembre por la tarde a la Platja d'en Bossa de la ciudad de Ibiza, donde la Policía Local los puso a disposición de la Policía Nacional, competente en materia de inmigración irregular.
Desde entonces permanecían bajo la tutela del Consell de Ibiza, que este lunes ha valorado «positivamente» la repatriación de los cinco jóvenes argelinos y lo ha calificado como la culminación de «un proceso riguroso» en el que la institución ibicenca ha colaborado con la Delegación del Gobierno y con Fiscalía.
El Consell insular también ha insistido en que este procedimiento «no ha de ser puntual, sino que una vez se ha constatado que es posible y que es una vía que existe, ha de llevarse a cabo más veces».
La administración, que tiene actualmente bajo su tutela a unos 70 menores de origen argelino, ha añadido que «en la práctica totalidad de los casos, no se trata de menores desamparados, sino que están en contacto con sus familias, constantemente», según han podido constatar desde el Servicio de Menores de la institución.
Han añadido que incluso se han dado casos de «turismo migratorio», donde familias que vienen a Europa de vacaciones acaban dejando a sus hijos menores de edad en dependencias públicas, «para que sean registrados como 'mena', pasando los mismos a la tutela de, en este caso, el Consell Insular».
Han insistido en la saturación que padecen los Servicios de Menores del Consell de Ibiza, que tienen a su cargo a un total de 221 niños y adolescentes, de los que 111 son menores extranjeros no acompañados.
La institución lamenta que, en la mayoría de casos, estos menores «han puesto en riesgo su vida engañados por mafias, pero que no tienen una situación de desamparo real».
Han recordado que un alto número de menores residiendo en el mismo centro provoca «tensiones y pérdida de la calidad» en los servicios públicos y situaciones de «tensión sobrevenidas», como una reciente pelea entre menores en las que una monitora ha necesitado asistencia médica por intentar parar la trifulca.
La repatriación «no ha de ser anecdótica» sino que se ha de convertir en el «procedimiento común», para que los niños víctimas de mafias puedan regresar con sus familias a sus países de origen, liberando la «sobrecarga» que padece el servicio de protección de menores en Ibiza, reclaman desde la institución.