Fregar el suelo y que, aun así, quede con marcas o un aspecto apagado suele resultar frustrante, especialmente cuando quieres que tu casa luzca limpia y brillante. Da igual que uses productos caros o que limpies con frecuencia: muchos suelos parecen resistirse a recuperar su brillo natural después del fregado.
Por suerte, existe un truco sencillo para devolver el esplendor a cualquier superficie: la técnica del doble cubo.
Qué es la técnica del doble cubo y cómo funciona
La técnica del doble cubo consiste en utilizar dos cubos de agua separados: uno con agua limpia y el producto de limpieza, y otro para escurrir la fregona tras cada pasada y recoger la suciedad. De esta forma, se evita que la suciedad vuelva a repartirse por el suelo y se consigue un acabado uniforme y brillante, sin velos ni marcas, tal y como explica CLIM Profesional.
Para aplicarla correctamente, primero se barre o aspira el suelo a fondo, eliminando polvo y partículas que puedan rayar la superficie. A continuación, se moja la fregona en el cubo con agua limpia y se escurre bien antes de pasarla sobre el suelo.
Tras cada tramo, se enjuaga en el cubo de agua sucia y se repite el proceso hasta cubrir toda la superficie. Al finalizar, lo ideal es secar con mopa o paño limpio para potenciar el brillo.
Cuidado según el tipo de suelo
Sin embargo, no todos los suelos se friegan de la misma manera, por lo que conviene adaptar la técnica a cada tipo. En cuanto a los suelos cerámicos o porcelánicos, se recomienda fregar con agua tibia y jabón neutro o vinagre diluido. Conviene evitar productos abrasivos o con cera, que pueden dejar manchas o una capa opaca, explica la web especializada de Apavisa.
Por otra parte, la tarima flotante o laminado, la web de Parquet Plus aconseja fregar solo con la fregona muy bien escurrida y productos suaves específicos para este tipo de suelo. Para mejorar el brillo, se puede usar agua con unas gotas de vinagre, siempre en poca cantidad y siguiendo la dirección de las lamas, evitando el exceso de humedad.
Por último, en el parquet o madera natural se recomienda usar poca agua y productos específicos para madera o vinagre muy diluido. Tras el fregado, se debe secar inmediatamente con mopa o paño limpio para mantener el brillo y la durabilidad de la madera.