Pese a que se suele decir que «los gatos tienen siete vidas», también sufren accidentes y se hace necesario saber qué soluciones hay y en qué debemos fijarnos cuando debemos elegir una red de seguridad. Las redes reducen bastante el riesgo, pero ni lo eliminan ni sustituyen la supervisión de otras personas.
Razones por las que un gato se puede caer o escapar
No podemos decir que los gatos se tiren sin motivo alguno. Lo que ocurre es que actúan de forma instintiva: pueden ver una presa, asustarse por un ruido fuerte, resbalar al trepar por una barandilla o intentar saltar a otro balcón que esté próximo.
En los pisos altos se puede hablar de caídas graves que se producen desde balcones o ventanas. La típica creencia de que «los gatos caen siempre de pie» es un mito, puesto que los impactos provocan fracturas, lesiones internes o incluso la muerte.
Si hablamos de los escapes, lo cierto es que ocurren en pocos segundos: puede pasar que un gato curioso se cuele por un hueco entre los barrotes, que se deslice por la parte interior de una barandilla o trepe hasta un área no protegida.
La flexibilidad de los felinos, eso sí, permite que en el caso de que quepa la cabeza, pueda pasar el resto del cuerpo. Por todo ello, proteger únicamente la parte central del balcón no basta.
Soluciones para balcones y ventanas
La medida de mayor efectividad es cerrar el perímetro del balcón del suelo a techo con una barrera física que sea la adecuada.
Entre las medidas más habituales se encuentran:
· La red de seguridad para gatos, bien tensada y sin huecos.
· Malla metálica o panel rígido en zonas críticas.
· Mosquiteras reforzadas y cerraduras para ventanas inclinables.
· Barreras secundarias en puertas y ventanas de acceso a los balcones.
Lo mejor es que se combine una barrera primaría (se red o malla) con una secundaria (ventajas y puertas seguras), así como evitar objetos peligrosos como plantas tóxicas o macetas que estén mal sujetas.
En qué fijarse al elegir una red de seguridad
La red debe ser de gran resistencia, duradera y estar correctamente instalada. Vamos a ver una serie de puntos clave en los que hay que fijarse:
Resistencia del hilo
Lo mejor es buscar materiales que sean resistentes a la intemperie, a los rayos UV y a los mordiscos. El polietileno de alta resistencia es una opción de gran solidez; el nailon es posible que sea más discreto, pero existen gatos que lo pueden romper cuando no está bien reforzado.
Tamaño de la cuadrícula
En el caso de los gastos jóvenes o que sean bastante ágiles, lo mejor es una malla de entre 2 a 3 cm. Para los adultos puede valer de hasta 5 cm, pero siempre estando seguros de que no pasen por la cabeza. En el caso de que hay gatitos, lo mejor es una cuadrícula pequeña de 3x3 cm.
Instalación con o sin taladro
Las redes que tienen fijación usando tacos o tornillos tienen más seguridad y estabilidad a largo plazo. Las opciones que no tienen taladro, pueden funcionar bien en alquileres, pero deben ser revisados de forma periódica para que no se aflojen.
Color y visibilidad
Las redes negras tienen mayo visibilidad y son más disuasorias para los gatos. Las transparentes se integran mejor en la propia estética del balcón y dejan que pase más la luz. En los dos casos, es importante que la instalación sea tensa y sin huecos laterales, inferiores o superiores.
En el caso de que estés buscando soluciones en concreto, lo mejor es consultar una red de seguridad para gatos que cubra del suelo al techo y esté diseñada para poder resistir el uso diario. PetsLovers es una marca española, que se encuentra en Amazon y puedes encontrar opciones para todos lo gustos y necesidades.
Transparente o negra: ¿cuál elegir?
A la hora de escoger una red transparente para balcones todo va a depender del equilibrio entre la estética y la funcionalidad. Una red negra es más fácil que la vea el gato y tiene más resistencia a la suciedad. Eso sí, si vives en un edificio con normas más estrictas de imagen o deseas que tu vista se mantenga despejadas, una red transparente para balcones es posible que sea tu opción más interesante. Sea como fuere, la transparencia no tiene que comprometer ni la tensión ni la seguridad de la instalación.
Conclusiones
Contar con una red de seguridad reduce de forma drástica el riesgo de caída o escape, pero no lo va a eliminar al 100%. Un gato muy determinado, una instalación mal tensada o un fallo en los anclajes puede que derive en incidente. Por todo ello, la red es una herramienta excelente, pero debe acompañarse de supervisión, ventanas y puertas seguras, así como un balcón libre de peligros.