Querido equipo,
Hoy me dirijo a vosotros para cerrar una etapa muy significativa de mi vida profesional y personal. No es fácil despedirse de un equipo tan comprometido, tan humano y tan excepcional como el nuestro. Aun así, siento la necesidad de expresar, con absoluta sinceridad, mi profundo agradecimiento por cada día compartido.
Ha sido un honor y un privilegio caminar a vuestro lado, crecer con vosotros y asumir juntos la responsabilidad de cuidar mejor, acompañar mejor y avanzar como profesionales y como personas.
Quiero agradeceros especialmente cómo me recibisteis cuando llegué a la dirección. Desde el primer momento me sentí acogida, escuchada y respetada. Vuestra manera de abrirme las puertas, de acompañarme y de confiar en mí fue esencial para iniciar esta etapa con serenidad e ilusión.
A lo largo de este camino, me he encontrado con personas extraordinariamente generosas, siempre dispuestas a ayudar, a compartir y a sumar. Esa generosidad ha sido uno de los mayores regalos de esta etapa.
Deseo expresar un agradecimiento muy especial a todos los supervisores y coordinadores de Enfermería, auténticos pilares de nuestro funcionamiento.
Gracias, Iosune, Laura Boned, Carlos, Dolors, Manuel, Virginia, Jesús Talavera, Jesús Rueda, Beatriz Lerma, Beatriz Álvarez, Cecilia, Eva García, Sonia Yagües, Laura Iglesias, Anaïs, Susana, Lárami, Raquel Zafra, Sara, Mercedes, David, Inma Macías, Inma García, Elena Cascales, Elena María, Elisa, Amparo, Isi, Juan Tur, Verónica, Onofre, Eloy, Beatriz Diéguez, Mayte, Cristina Fernández, Cristina Cabrero, Javier Pérez, José Manuel, Glòria, Ana Bella y Catina.
Gracias por vuestra capacidad de liderazgo, vuestra entrega incansable y por la manera en que habéis sostenido a los equipos, especialmente en los momentos más complejos. Sois el soporte discreto e imprescindible que permite que todo avance.
Quiero mencionar también de forma especial al equipo de Dirección de Enfermería, que ha sido mi apoyo constante en los retos más exigentes y en los proyectos más ilusionantes.
Gracias, Rocío, Abraham, Eva, José, Eva, Esther y África, por vuestra visión, vuestra implicación, vuestra lealtad y vuestra enorme capacidad de trabajo. Ha sido un privilegio recorrer este camino con vosotros.
Me voy con el corazón lleno de agradecimiento y con la certeza de que este equipo seguirá creciendo, innovando y cuidando con la excelencia que lo caracteriza. Dejo atrás una etapa construida entre todos, con esfuerzo, dedicación y un profundo amor por la profesión.
Aunque ahora emprenda un nuevo rumbo, me llevo conmigo todo lo que hemos vivido juntos. Estoy profundamente orgullosa de lo que hemos conseguido y, sobre todo, de cada uno de vosotros.
Con todo mi afecto y mi gratitud.
Gracias a ti un placer . Erais un gran equipo.