Le presento este escrito con el fin de poner en conocimiento de usted los eventos que detallo a continuación:
Tengo lesión medular desde hace 26 años, fui tratado en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, uno de los lugares del mundo con más y mejor conocimiento sobre la lesión medular y problemas derivados de ella, como las úlceras por presión.
Venía sufriendo úlceras en los dos pies desde mayo del año 2019.
Desde entonces dichas úlceras han sido tratadas en varios centros de salud de la isla de Ibiza, no sanando y peor aún, empeorando, con lo que ello conlleva en un lesionado medular en silla de ruedas, problemas muy graves en su vida, tener que dejar de realizar actividades esenciales de la vida como el trabajo, el deporte, la vida social, el ocio, etcétera.
El año pasado, ya al limite de mi paciencia y con gran frustración pues en el último centro de salud donde fui atendido antes de acudir al centro de salud de Es Viver me trataron francamente mal, muy mal, frente a la grave situación de impotencia, frustración y demás sentimientos me fui al Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, ahí realizaron un gran diagnóstico y pauta de tratamiento, confirmando mis sospechas, las cuales eran que durante los 6 años que había estado tratado en Ibiza se había realizado un diagnóstico erróneo y una pauta de curas no adecuada.
Estuve un mes en Toledo, el cual las curas tres veces a la semana fueron para eliminar la grave infección que tenía en las úlceras.
Regresé a Ibiza con un diagnostico adecuado y una correcta pauta de curas, y frente a una nueva y muy desagradable escena en mi anterior centro de salud con algunas personas responsables, cambié al centro de salud de Es Viver, se me asignó al enfermero David Balsa Prado, con el cual hemos estado realizando tratamiento, en contacto con la enfermera especialista en úlceras del Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo, hasta que en 6 meses hemos conseguido curar las úlceras poniendo fin a un grave problema de salud que he arrastrado casi 7 años y que me ha causado graves problemas de salud física y mental.
Con este escrito pretendo poner en su conocimiento el excelente trabajo y actitud del enfermero David Balsa Prado, el cual se ha implicado muy profesionalmente en cuanto ha sido necesario para poder sanar el grave problema de salud que tenía.
Su comportamiento ha sido, y sigue siendo, ejemplar, todo un ejemplo de cómo debe o debería actuar toda persona relacionada con la salud, tratando al paciente con comprensión, con empatía, buscando soluciones y alternativas cuando los tratamientos no dan resultados positivos, pensando, consultando y documentándose sobre qué otros tratamientos podíamos aplicar cuando los tratamientos seguidos se estancaban o retrocedían el estado de las úlceras.
El trato, implicación y comportamiento de David Balsa Prado ha sido ejemplar, digno de mención y de reconocimiento, en tiempos tan convulsos como los que vivimos, donde muchas personas se deshumanizan, donde el sistema de salud español presenta cada vez más precariedad y deshumanización, donde he sufrido trato deshumanizado, insultante y falto de profesionalidad por muchos trabajadores, David Balsa Prado ha sido, desde el primer momento, un gran profesional, mostrando por el paciente interés, empatía, profesionalidad para encontrar solución frente a los problemas, siendo un total y completo ejemplo de cómo deberían ser todos los profesionales que se dedican a la salud.
David Balsa Prado, en mi opinión, merece todo reconocimiento y gratitud por su ejemplar trato al paciente y su entrega en la muy honorable profesión que ha escogido, la salud y tratamiento de personas con problemas de salud.
David Balsa Prado es un trabajador ejemplar, además de un gran ser humano.
Quiero expresar mi eterno agradecimiento al sistema de salud, al centro de salud de Es Viver y en especial a David Balsa Prado, que ha conseguido sacarme del infierno en el que llevaba casi 7 años.
Muchas gracias por devolverme la salud que me faltaba y me impedía poder seguir viviendo con dignidad y alegría.