La tristeza por las condolencias y el recuerdo a los fallecidos se entremezcló ayer con los insultos y muestras de reprobación hacia Carlos Mazón durante el tenso funeral de Estado que acogió Valencia un año después de la dana. El presidente de la Generalitat se convirtió en el blanco de las iras y fue recibido por los familiares de las víctimas al grito de «asesino». El acto, presidido por Sus Majestades los Reyes Felipe VI y Letizia, incluyó discursos de tres familiares de las víctimas, un minuto de silencio, la interpretación de piezas musicales y la lectura de los nombres de las 237 personas que perdieron la vida en la tragedia.
El discurso de Felipe VI
En su breve discurso, Felipe VI trasladó su dolor y cariño a los familiares de los fallecidos e insistió en la necesidad de seguir analizando las causas y circunstancias de la tragedia para extraer «con rigor y serenidad» las lecciones necesarias. «Todos deseamos que algo así no vuelva a ocurrir. Pongamos todos de nuestra parte para impedir que se repita», ha animado Felipe VI a los cerca de los 800 asistentes a este funeral de Estado, la mayoría de ellos familiares de las víctimas. El Monarca y la reina Letizia, acompañados por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el resto de los poderes del Estado, mantuvieron también un emotivo encuentro con diez familiares antes del inicio del funeral.
El descrédito de Mazón
Aunque todavía quedan algunos interrogantes por despejar de todo lo que sucedió el trágico 29 de octubre de 2024, las investigaciones impulsadas desde el ámbito judicial y también el periodístico evidencian una negligencia sonrojante de Carlos Mazón, que debía haber abandonado la presidencia de la Generalitat meses atrás por una mera cuestión de principios. Al margen de su errática toma de decisiones, sus continuas contradicciones han erosionado todavía más su figura y la de su propio partido. Hasta el momento, Carlos Mazón ha descartado dimitir por su negligente gestión, algo que no beneficia al PP sino más bien a la oposición.