El Área de Salud de Ibiza y Formentera celebró este lunes el décimo aniversario del nuevo hospital Can Misses, diez años en los que el hospital ha crecido tanto en número de profesionales como de servicios instaurados y pacientes atendidos. El 29 de marzo de 2010 se puso la primera piedra del nuevo hospital Can Misses. Cuatro años más tarde, en concreto en el mes de julio de 2014, se inauguró el bloque B y se puso en marcha el servicio de consultas externas en el nuevo hospital. En marzo de 2015, en concreto el día 9, culminó todo el proceso de traslado. También ese día se atendió al primer usuario en las nuevas urgencias, jornada en la que, además, se trasladó a la primera paciente a la planta de hospitalización de Maternidad. De esta manera, finalizaba un traslado muy complejo, en el que participaron más de 700 profesionales.
El cambio
Con el cambio a las nuevas instalaciones, el hospital Can Misses creció 46.843 metros cuadrados. Con el paso del tiempo se ha ido implementando servicios, como la resonancia magnética, radioterapia, la hemodinámica, la cirugía vascular, la cirugía plástica y un segundo tomógrafo computarizado, entre otras mejoras.
Como cifras a tener en cuenta, en esta primera década se han atendido 11.653 partos, más de 1,5 millones de consultas externas y más de 65.000 operaciones. La plantilla de profesionales, además, ha aumentado en 10 años en un 30%, pasando de 1.075 profesionales sanitarios cuando se inauguraron las nuevas instalaciones a 1.400 profesionales en la actualidad. Si bien son unas cifras positivas a tener en cuenta, son muchos los retos a los que se enfrenta el hospital Can Misses.
El futuro
La falta de vivienda a precios asequibles no es un problema ajeno para los profesionales de la sanidad pública. Por ello, desde el Área de Salud pitiusa se han puesto en marcha iniciativas como la residencia temporal de Ca Na Majora o bien el servicio de coordinación para encontrar vivienda. Precisamente, la falta de vivienda que se pueda pagar sin comprometer la calidad de vida de los profesionales es uno de los principales escollos para fidelizar plantilla. Otro de los retos que debe asumir el Área de Salud y la Conselleria balear de Salud es la reducción de las listas de espera, pues el último dato actualizado pone de manifiesto que ha subido un 8% en el conjunto de las Islas y que hay 2.269 personas esperando una operación en Can Misses, por ejemplo. Además, se deben mejorar los circuitos de atención al paciente para evitar que determinados casos se alarguen en el tiempo: no hay que olvidar que detrás de cada cifra hay una persona.