El Ayuntamiento de Ibiza estudia el posible sacrificio de Ikram, la perrita que en junio de 2025 llegó en patera a la isla y que, desde entonces, permanece en el Centro de Protección Animal de Sa Coma. «Estamos agotando todas las vías posibles para evitar el sacrificio», han asegurado fuentes del Consistorio. Sin embargo, no han aclarado ni qué situación se encuentra el animal ni por qué la muerte de este está ahora mismo sobre la mesa.
En la plataforma Change.org, la recogida de firmas para salvar a la perra ha recabado ya 10.806 apoyos. En el texto con el que se presenta esta recogida de firmas se indica que «las autoridades quieren repatriar a Ikram a su país original (Argelia) o sacrificarla», algo que «podría traer dolor y sufrimiento a su joven dueño, que ya ha atravesado muchas adversidades». La perrita llegó a Ibiza a bordo de una patera y formalmente se desconocía de quién era propiedad aunque sí que portaba su cartilla de vacunación. En la misma, no figuraba la vacuna de la rabia, que es endémica en Argelia pero que en España está prácticamente erradicada. Esto llevó al Ayuntamiento a ponerla en cuarentena. Inicialmente, estaba previsto su sacrificio pero el Consistorio logró que el Gobierno central aceptara que si Ikram superaba el periodo de cuarentena sin rastro de la enfermedad, pudiera evitar la muerte.
En el mismo texto, se «suplica» a las autoridades de Ibiza «que reconsideren» la decisión del sacrificio. «Podrían buscar una solución que garantice su bienestar y seguridad y la del adolescente con el que ha emprendido este viaje peligroso», se añade.
En el mismo escrito se asegura que la perrita «se encuentra en muy buen estado de salud». El texto debió ser redactado cuando la perra aún estaba guardando la cuarentena porque se afirma, además, que «le faltan días para terminarla».
El autor de la petición, que firma Álex Ariex, señala también que voluntarios de Sa Coma «recuerdan la importancia de encontrar adoptantes, no solo para Ikram» sino para todos los animales que se encuentran en estos centros y que calcula que son unos 50 perros y 40 gatos.
El concejal de Bienestar Animal, Manuel Jiménez, aseguró el pasado mes de enero que Ikram ya había cumplido el periodo de cuarentena y que el Ayuntamiento estaba a la espera de «una resolución firme por parte del Govern, que es quien tiene la competencia en salud pública del animal».
Por favor, ¿qué organismo y con qué argumentos se está barajando la opción de sacrificarla? Pero qué problema hay con que el pobre animal acabe la cuarentena y pueda optar a vivir feliz el resto de su vida.