La Constitución española es el pilar que sostiene nuestra convivencia democrática. No se trata de un lema repetido cada 6 de diciembre sino de una realidad palpable que volvió a ponerse de manifiesto en los actos institucionales celebrados en Ibiza y Formentera. Tanto el presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, como la directora insular de la Administración General del Estado, Raquel Guasch, y el presidente del Consell de Formentera, Óscar Portas, coincidieron en subrayar que este aniversario es un recordatorio necesario de aquello que nos une y de aquello que aún debemos proteger.
Diálogo y convivencia.
Vicent Marí recordó que la Constitución fue y sigue siendo un pacto social de valores, pluralismo y respeto. Su vigencia no reside solo en el texto sino en la voluntad colectiva de mantener viva una brújula moral y política que, en tiempos inciertos, resulta más necesaria que nunca. Durante su intervención, el presidente Vicent Marí destacó los artículos 20 y 28 de la Carta Magna, que recogen la libertad de expresión y el derecho a la información, más importantes que nunca en un mundo actual cada vez más polarizado. Defender estos principios es defender la capacidad de la ciudadanía para decidir con criterio y libertad. Además reivindicó el diálogo social pese a las diferencias ideológicas. En una isla donde el coste de la vida, la vivienda o la presión migratoria plantean desafíos reales, el diálogo social no es una formalidad sino una necesidad. Guasch, por su parte, llamó a defender con contundencia los pilares de la convivencia ante quienes intentan erosionar la confianza en el sistema democrático. Su mensaje, lejos de la confrontación partidista, puso en valor el papel de las administraciones autonómicas y locales, instituciones que trabajan a pie de territorio y que representan ese modelo descentralizado que la Constitución diseñó como garantía de proximidad y eficacia.
El futuro.
Hoy, cuando la crispación se abre paso con demasiada facilidad y algunos parecen tentados de «romper el suelo compartido» (en palabras de Vicent Marí), conviene recordar que la Constitución nos otorga derechos pero también nos exige responsabilidades: escuchar, respetar, dialogar y cumplir la ley. El mejor homenaje que se le puede hacer a la Carta Magna es aplicarla cada día como lo que es, la base firme sobre la que debe seguir construyéndose España.