Más de 7.300 migrantes han llegado este año a las costas de Baleares a bordo de unas 400 pateras, lo que supone un récord histórico tanto de pateras arribadas como de llegadas de inmigrantes irregulares. Lamentablemente, también es un récord en personas desaparecidas mientras intentaban llegar a las costas de las Islas, una cifra que se estima en más de un millar, según la ONG Caminando sin Fronteras. En total, el año pasado llegaron a las Baleares 7.321 inmigrantes en pateras, lo que representa un 24,5% más que en 2024. Por islas, durante el año han llegado 2.683 personas a Formentera; 482 a Ibiza; 4.029 a Mallorca; y 11 a Menorca. Las llegadas a las Islas se producen por lo que se conoce como la ‘ruta argelina’, que une el norte de Argelia con el Levante español y las costas de Baleares y que ha mantenido una actividad constante durante 2025.
Cae en el resto del país
Mientras las llegadas de inmigrantes en pateras no para de crecer en Baleares, en Canarias se experimentó una disminución debido a los controles en las salidas hacia esa ruta. Así lo ha identificado Margalida Capellà, profesora en Derecho Internacional y directora del Observatorio de Migraciones en el Mediterráneo de la UIB. Debido al aumento de control de las salidas hacia Canarias, las mafias buscan rutas alternativas, como es el caso de Baleares, que se ha consolidado. Lejos de ir a menos, la tendencia para este 2026 es que las llegadas de inmigrantes ilegales en pateras se intensifique en Baleares. Mientras tanto, en el conjunto del país los ‘grandes números’ establecen que en 2025 llegaron 35.935 migrantes en situación irregular por vía marítima y terrestre, un 40,4% menos que en 2024.
El futuro
El ministro Marlaska estuvo el año pasado en Argelia supuestamente estableciendo lazos de cooperación con este país en materia de migración. La llegada de migrantes al conjunto de España ha disminuido y, en concreto, a Canarias, donde había un foco incesante de llegadas de pateras. Sin embargo, esta disminución no es del todo real, pues en paralelo las Baleares están sufriendo una presión migratoria nunca vista antes en su historia. El Gobierno sigue sin atender la realidad de las Islas Baleares en esta materia más allá de colocar módulos provisionales de primera atención a los recién llegados en los puertos, pero el drama migratorio va mucho más allá con personas que pierden la vida en el mar y territorios limitados como son las Islas que no pueden atender más menores no acompañados ni sostener ser un destino de atención a estos migrantes por tener recursos de atención limitados.