El centro de emergencias del 112 cumple tres décadas de vida en Balears y lo hace con un bagaje muy positivo. Su implantación en el archipiélago fue pionera a nivel nacional y a lo largo de estos treinta años los protocolos de actuación se han ido mejorando y el servicio es ya todo un referente en las urgencias. Sin embargo, no ha sido un camino de rosas. Sus inicios fueron complejos, porque no hay que olvidar que la Guardia Civil y la Policía Nacional tenían sus propios sistemas de comunicaciones y de atención de las emergencias, por lo que al principio hubo cierta rivalidad mal entendida por algunos. Superado este trance, ahora la relación entre los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y la central del 112 es fluida y profesional. Las emergencias no se han unificado por completo, porque hay ciudadanos que siguen llamando al 091 (Policía Nacional), al 062 (Guardia Civil) o al 092 (Policía Local), pero el 112 ya está consolidado como número de ayuda en situaciones difíciles y la profesionalidad de sus trabajadores es muy elevada. El servicio centraliza la atención telefónica multilingüe (español, catalán, inglés y alemán) para cualquier situación que requiera asistencia rápida e inmediata y es un teléfono gratuito que está disponible las 24 horas los 365 días del año.
Conflictos laborales
Con todo, a lo largo de estos años se han registrado conflictos laborales internos porque los profesionales de emergencias consideraban que estaban mal pagados y que los planteamientos laborales eran mejorables. Afortunadamente, esa tensión ha ido rebajándose.
Estrés en temporada alta
Lo que está comprobado es que las emergencias se disparan en temporada alta, con la llegada de millones de turistas. El estrés laboral de los trabajadores del 112 es enorme y sus jornadas de trabajo suelen ser agotadoras. Por este motivo, es necesario dotar a esta plantilla de todos los medios y recursos necesarios.