La desclasificación de los documentos del 23-F constituye una reivindicación histórica de algunos partidos políticos, investigadores y periodistas para conocer que sucedió en ese intento de golpe de Estado, hace 45 años. Una vez que el Consejo de Ministros apruebe esta decisión, el acceso a estos documentos se hará efectiva con su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). A partir de ese momento, los documentos estarán a disposición de todas las personas interesadas en la página web oficial de La Moncloa. Los sucesivos gobiernos se han amparado, desde 1981, en la Ley de Secretos Oficiales para no hacer públicos esos documentos. El actual Ejecutivo aprobó, en julio de 2025, el proyecto para la nueva Ley de Secretos Oficiales, pero la falta de apoyos parlamentarios ha impedido avanzar en su tramitación. Javier Cercas, autor del libro en el que se inspira la producción televisiva Anatomía de un instante, ha reclamado con insistencia esta desclasificación para evitar muchos «bulos y bolas» sobre lo ocurrido aquel día. Por su parte, el Gobierno ha anunciado este martes que desclasificará un total de «153 unidades documentales», lo que representa «toda la documentación que se ha encontrado hasta el momento».
Momento político
La decisión de desclasificar documentos sobre el 23F llega en un momento político delicado para Pedro Sánchez, que se ha habituado a hacer grandes anuncios como intentos para desviar la atención de los casos de presunta corrupción que le envuelven a él y a su gobierno. En este sentido, el PP cuestiona el «furor de transparencia» de Sánchez en relación a los documentos del 23F mientras niega a los partidos la documentación que le requieren sobre diferentes cuestiones. Así, el PP avanzó este martes que pedirá el amparo de la mesa del Congreso porque el Gobierno ha desoído unas 150 peticiones de documentación planteadas por distintos miembros de su grupo.
Otras iniciativas
Las iniciativas para conocer lo sucedido se remontan a 2012, cuando Izquierda Unida instó facilitar el acceso a los papeles y las grabaciones de las conversaciones telefónicas entre el Congreso y el exterior, así como las que hubo desde el Palacio de la Zarzuela con el rey Juan Carlos al frente. En marzo de 2024, ERC, EH Bildu y BNG también reclamaron la desclasificación a raíz de las conclusiones del libro del periodista Carlos Fonseca 23F. La Farsa, mientras que el PNV ha presentado hasta cinco proposiciones.
En 58 años, España ha desclasificado papeles secretos en once ocasiones, la primera en 1997 sobre los GAL y la última en 2024 sobre los atentados yihadistas de Barcelona y Cambrils. Ahora queda por ver qué revelan esas 153 unidades documentales que se desclasificarán ahora.