El XVII congreso autonómico del PP de Baleares ha dejado una imagen política difícilmente discutible: la fortaleza del liderazgo de Marga Prohens al frente del partido y del Govern. El respaldo del 99,93% obtenido este sábado en Palma no es únicamente una cifra interna: es también el reflejo de una forma de hacer política basada en la centralidad, el consenso y la estabilidad institucional en una comunidad históricamente fragmentada y compleja. En tiempos marcados por la polarización y el ruido permanente, Prohens ha conseguido construir un espacio político amplio, capaz de integrar sensibilidades diversas bajo un proyecto reconocible y moderado. Lo destacó también Alberto Núñez Feijóo, al señalar que la presidenta balear «ha sabido entender las múltiples sensibilidades de la gente de aquí». Y probablemente esa sea una de las claves de su consolidación: gobernar desde el equilibrio, sin estridencias y con voluntad de diálogo, pero manteniendo firmes determinadas líneas rojas que no se deben traspasar, según su ideario político.
Palabra dada
La presidenta autonómica reivindicó durante su discurso el cumplimiento de la palabra dada. En este sentido, recordó las primeras medidas que tomó al llegar al poder, como son la eliminación del impuesto de sucesiones, la supresión del ITP para jóvenes menores de 30 años en la compra de vivienda o la gratuidad de la educación de cero a tres años. En el caso concreto de Ibiza, además, cumplió otro hito importante, como la consolidación del servicio de Oncología tras la nefasta gestión de Armengol y la exconsellera de Salud socialista, Patricia Gómez. Entre las metas a conseguir, Prohens destacó que centrará sus esfuerzos en aumentar la oferta de vivienda asequible en las Islas para «la gente de aquí», además de contener la oleada de inmigración y garantizar una mejora de los servicios públicos.
Objetivo: estabilidad
Prohens dejó claro durante su intervención en el congreso autonómico que busca una «mayoría de estabilidad» para continuar el cambio iniciado hace tres años. Es toda una declaración de intenciones frente a quienes viven instalados en la confrontación constante o en la política del bloqueo. Baleares necesita estabilidad para afrontar desafíos enormes que no admiten improvisaciones ni extremismos.