Médicos y enfermeras se concentraron este jueves frente a centro de salud de Sant Antoni para mostrar su «condena absoluta» a las agresiones que sufren los médicos y personal sanitario. Así, la semana pasada una médica del mencionado centro de salud fue agredida por un ciudadano rumano que llegó intoxicado en ambulancia. «Me metió una patada y salí disparada tres metros», explicó esta profesional a Periódico de Ibiza y Formentera manteniendo su anonimato, pues el agresor es un viejo conocido del pueblo. La médica agredida cursó denuncia por la agresión y se celebró un juicio rápido cuyo resultado, por el momento, no ha trascendido. Esta profesional afirma que, tras la agresión, se siente más vulnerable, al tiempo que reclama más formación «para poder escapar de estas situaciones». Entre las secuelas que suelen quedar a los profesionales agredidos destacan cuadros de ansiedad, estrés postraumático, además de síntomas físicos, como dolores de cabeza, insomnio y malestar general, entre otros.
Las cifras.
Los sindicatos de médicos Simebal y de enfermería Satse cifran en más de un 25% el incremento de agresiones a sanitarios en Ibiza entre 2024 y 2025, el mayor repunte de todas las Baleares. Ambos sindicatos profesionales insisten en la necesidad de denunciar todos los episodios con independencia de su gravedad, pues se ha demostrado que, una vez interpuesta la denuncia, la reincidencia del agresor cae a cero. Si no se cursa la correspondiente denuncia, el riesgo de reincidencia del agresor aumenta.
La petición.
Actualmente, el centro de salud de Sant Antoni tiene vigilancia 24 horas durante los meses de julio y agosto. En Santa Eulària, es de 08.00 horas a 20.00 horas. Los sindicatos profesionales reclaman, con toda la lógica del mundo, que haya seguridad 24 horas todos los días del año. No es de recibo acudir a trabajar con miedo y sin saber cómo va a reaccionar la persona que tienes delante y a la que supuestamente debes ayudar.