Ibiza lleva sufriendo un goteo de apagones eléctricos por diferentes puntos desde que prácticamente empezó en verano. Las primeras quejas llegaron a este rotativo a finales de junio y principios del mes de julio cuando comerciantes de Vila alertaron de apagones que provocaron pérdida de género, por lo que tuvieron que cerrar puertas en plena temporada turística. A esto se suma, además, el malestar provocado en ciudadanos particulares. Lejos de ir a menos, estos apagones se están produciendo con relativa frecuencia en plena temporada alta en Ibiza, registrándose al menos uno casi cada semana. En esta tercera semana de agosto que estamos a punto de acabar, más de 600 abonados entre clientes particulares y negocios se han visto afectados en las localidades de Santa Eulària y Sant Miquel.
Máxima preocupación.
Ciudadanos particulares y negocios han mostrado a este rotativo su preocupación, sobre todo las empresas por las inevitables pérdidas económicas que supone tener un negocio a medio gas o directamente cerrado en plena temporada alta. Estas quejas ya están llegando a la patronal de la pequeña y mediana empresa de Ibiza y Formentera, que en próximas reuniones con las instituciones abordará esta cuestión para trasladar el malestar de sus asociados y que se busquen soluciones. En esta misma línea se ha expresado el Consell d’Eivissa, que ya ha anunciado que pedirá explicaciones a Endesa.
Las explicaciones.
La eléctrica Endesa ha pasado de las «incidencias puntuales» que afirmaba a este periódico que eran los primeros apagones a hablar de «estrés térmico» provocado por las continuas olas de calor y que afectan principalmente a los cables subterráneos. En este sentido, la corriente que circula por ellos genera calor mediante el denominado efecto Joule, que normalmente se disipa hacia el terreno. Sin embargo, este año las elevadas temperaturas han impedido que el suelo se enfríe y absorba ese calor con normalidad, incrementando el estrés térmico de los cables. A ello se suma la demanda eléctrica por las altas temperaturas. Ahora, con el final del verano casi en ciernes, Endesa ha afirmado que pondrá en marcha «planes de contigencia» en varios puntos de Ibiza y Formentera para intentar evitar o disminuir estos apagones. En unas islas como las Pitiusas, así como en el resto de Baleares pues también se registran apagones en Mallorca, es completamente surrealista que la sociedad tenga que aguantar cortes de luz que, en el mejor de los casos, duran una hora. Urgen soluciones.