El programa del Imserso nació con una finalidad que sigue siendo plenamente vigente: facilitar que los mayores puedan viajar en temporada baja y, al mismo tiempo, contribuir a mantener la actividad turística y el empleo durante los meses de menor demanda. Sin embargo, ese objetivo pierde sentido cuando las condiciones del programa hacen inviable que determinados hoteles abran sus puertas o penalizan a los usuarios que viven en territorios insulares. Ibiza y Formentera necesitan que el Imserso revise las condiciones económicas que ofrece a los establecimientos que participan en el programa. Mantener abierto un hotel durante la temporada baja implica asumir costes de personal, suministros y servicios que difícilmente pueden compensarse con unas tarifas que no reflejan la realidad de los costes en las Pitiusas. Si el programa quiere contar con establecimientos de estas islas, debe garantizar que participar resulte atractivo y económicamente sostenible. De lo contrario, el riesgo es que cada vez haya menos hoteles dispuestos a hacerlo y que los mayores pierdan una alternativa para viajar.
Más ayudas.
La otra cara del problema afecta directamente a los jubilados pitiusos. Para muchos de ellos, viajar con el Imserso significa asumir primero el coste de desplazarse hasta Mallorca, donde se concentra buena parte de las conexiones hacia la Península. Los 150 euros de ayuda individual, o 200 euros cuando viajan dos personas, resultan claramente insuficientes para cubrir un billete y una noche de hotel. La denuncia de AVIBA es, en este sentido, difícil de rebatir: no puede hablarse de igualdad cuando vivir en Ibiza o Formentera supone pagar un sobrecoste para acceder al mismo programa.
Ciudadanos de segunda.
Los mayores de Ibiza y Formentera no pueden ser ciudadanos de segunda a la hora de disfrutar de un programa público. Y los hoteles pitiusos tampoco pueden ser obligados a trabajar a pérdidas para garantizar sus objetivos. Si el Imserso quiere cumplir su función social y turística, debe tener en cuenta la realidad insular.