Estamos de enhorabuena: se cumplen dos años de la célebre Ley de Vivienda, ese hito legislativo que prometía facilitar el acceso a una casa digna y asequible. ¿Y qué ha conseguido? Que el alquiler suba un 24 %, la compraventa lo haga un 16 %, la oferta caiga un 17 % y que 120.000 viviendas desaparezcan del mercado. Un plan sin fisuras.
Parece que poner topes al precio del alquiler, acosar al propietario y mimar al okupa y a los morosos que dejan de pagar la renta no está dando los frutos esperados. Inexplicable. Seguro que la culpa la tiene la ultraderecha o, por supuesto, los malvados «fondos buitre». Todo menos reconocer que el problema no es el mercado, sino quienes legislan contra la lógica económica básica. Sánchez es preso de los delirios de SUMAR y los pseudo sindicatos de inquilinas.
Sorpresa: cuando tratas al dueño como si fuera un especulador, no alquila. Cuando blindas al inquilino que no paga, alejas al que sí lo haría. Y cuando castigas al que invierte, construye o alquila… mágicamente desaparece la oferta. Esto no es neoliberalismo, es aritmética de primaria.
Mientras tanto, el Gobierno sonríe, declara victoria y promete más reformas «valientes». Más controles, más sanciones, más impuestos y más humo. No se puede admitir que la gran apuesta social ha sido un fracaso estrepitoso.
Así que feliz aniversario, querida Ley de Vivienda. Has conseguido unir a propietarios, inquilinos y expertos en un mismo sentimiento: el estupor. Gracias por enseñarnos que, cuando se legisla desde la ideología y no desde el criterio, el resultado es un desastre tan previsible como evitable.
Y lo peor: aún insisten en convencernos de que vamos por buen camino. Sólo falta que nos digan que vivir debajo de un puente es «resiliencia habitacional».
Com sempre, Carlets. Escarneixe enlloc de proposar. Reafirmes prejudicis amb menyspreu adolescent. El teu és un sarcasme buit des de la fe cega en els dogmes neoliberals. T'exhibeixes com un indiot disfressant de diagnòstic la teva catarsi ideològica. Els problemes complexos no volen anàlisis simples i simplistes com la teva. Ah! I ens dona lliçons qui ara es vol pujar al dòlar del negoci i l'especulació immobiliària, amb la mateixa solvència moral que un piròman dona lliçons de seguretat contra incendis. Que et compri qui no et coneix.