Los progres retrógrados que nos desgobiernan, cursis como repollos e hipócritas colosales, siguen con su pasión de prohibir y ahora quieren cargarse definitivamente el placer de fumar. Como aspirantes a dictadores que son, tienden a joder la vida de los otros. Pretenden que comamos insectos, algas y soja transgénica, bebamos H2O azucarada, vistamos chándal proletario y leamos revistas de portera o manuales de conducta woke subvencionados para castrar nuestra imaginación. Así conseguirán su mundo feliz, granja social de balido único donde todos somos iguales, aunque siempre los habrá más iguales que otros.
Las terrazas de los bares donde se conserva y conspira libremente son su próximo objetivo. También las plazas de toros donde admiramos a Morante. Los progres inmisericordes ni siquiera permitirían al condenado a muerte su último deseo si eligiera fumar.
La libertad privada cada vez es menos libertad y menos privada. Y los sitios públicos donde desmandan los progres, colegios, hospitales, aeropuertos, trenes, etcétera, la comida de obligado self service es una bazofia que atenta seriamente contra la salud y asesina el paladar. ¡Incluso hay sedes de TV públicas donde no se permite siquiera una copita de vino! Pero ¿cuándo se han distinguido los dictadores por su buen gusto?
Deseamos más libertad y que sea el hostelero y no el gobierno de turno quien decida si en su garito se puede o no encender un tabaco. Y que el cliente decida si va o no. Lo contrario es tratarnos como a imberbes de patio de colegio. La deriva totalitaria es peligrosísima. Miles de años de civilización para llegar a estos tristes progres puritanos a diestra y siniestra que todo quieren regular y prohibir.
Nos quieren en casa viendo la TV. Solos, sentados en una silla, chateando con amigos que no conocemos. Porque una mesa, con humo y alcohol representa una amenaza indescriptible para estos comunistas. Hablar y opinar y desfogarse está muy mal visto. Eso sí, la coca, las putas, las fiestas y las comisiones son todo para ellos. REPUGNANTES HIPÓCRITAS