La Guardia Civil ha denunciado a una mujer por utilizar un grupo de Telegram para avisar de un control policial. Así es como algunos ciudadanos creen protegerse, detallando la ubicación exacta de una patrulla de las Fuerzas de Seguridad. Hablamos de avisos organizados, masivos y deliberados para esquivar la acción policial. Un chivatazo, en toda regla, con posibles consecuencias administrativas en forma de multa de entre 601 y 30.000 euros. ¿A quién puede molestar que una patrulla de la Guardia Civil, Policía Local o Policía Nacional, esté detenida en un punto concreto, parando a algunos vehículos e identificando a sus ocupantes? Molesta a quien tiene algo que ocultar. A quien conduce sin carné, sin seguro, bajo los efectos del alcohol o las drogas, con un vehículo robado o portando efectos sustraídos en el maletero. Molesta a quien transporta algo que no debería o hace algo mal hecho. Al resto, esto es a la mayoría de la ciudadanía que no se dedica a delinquir, en absoluto. Todo lo contrario, se siente protegida al ver a los funcionarios. Además, se da una paradoja evidente. Muchos de los que hoy se indignan por un control policial son los mismos que mañana exigirán rapidez y eficacia si les roban el coche, les entran en casa o son víctimas de una agresión. En ese escenario, la presencia de la Guardia Civil ya no es una molestia, sino una garantía. El mismo control que hoy se boicotea con un mensaje en Telegram puede ser mañana el que permita recuperar tu vehículo sustraído o detener a un agresor sexual. Si no eres un criminal, no te molesta la Guardia Civil. Y si te molesta hasta el punto de avisar para que otros esquiven un control, quizá el problema lo tienes tú creyéndote que haces algo encomiable, cuando te estás tirando piedras a tu propio tejado. ¿Acaso no sabes que también hay delincuentes en esos grupos de Telegram que tú alimentas?
Opinión
Un chivatazo que saldrá caro
Joan Miquel Perpinyà | Ibiza |