El fin de semana dejó un episodio de violencia en el estadio de Can Misses, con motivo de la disputa de un partido de la liga insular de alevines entre la UD Ibiza y la Peña Deportiva. De nuevo, la actuación por parte de algunos espectadores en la grada fue protagonista en lugar de los niños que disputaban el encuentro.
Al parecer, hubo un enfrentamiento verbal en la grada entre dos aficionados de diferente bando y el asunto se fue caldeando. El árbitro acabó suspendiendo el partido con 2-1 en el marcador durante la segunda parte. En el acta, el árbitro refleja que «el encuentro correspondiente a la jornada programada ha debido ser suspendido debido a la reiteración de agresiones verbales producidas en la grada entre aficionados, así como hacia mi persona. Ante la persistencia de dichos comportamientos y con el fin de garantizar la seguridad, el orden y el normal desarrollo de la competición, se ha tomado la decisión de suspender el partido en el minuto 36 de juego».
Se trata por tanto de un nuevo capítulo violento en el fútbol balear. La Federació de Futbol de les Illes Baleares (FFIB) está poniendo todo de su parte para erradicar la violencia en el deporte rey, pero de momento queda mucho trabajo por hacer dado que los episodios se siguen repitiendo. Estas conductas en la grada no son las apropiadas en partidos de categorías base, en los que debería predominar la armonía.
Con las leyes de VOX, seguro k al menos 1 de los 2 habría estado en prisión. Porke fijo k al menos 1 de los 2 ha tenido multas o juicios por cosas k tendrían k haberle llevado a prision.