Pocos conocen el origen árabe del sistema hídrico de Ses Feixes des Prat de ses Monges, la herencia árabe más descuidada y manoseada del patrimonio cultural, falsamente protegida por los ‘Eco-Friendly’ culturales, eólicos y solar, hasta que te cae un granizo encima en este lluvioso invierno, arruinando tu calentamiento global… o mental.
Nadie desconoce el valor ecológico, paisajístico y cultural del último entorno natural de Vila, donde garzas y estorninos encuentran refugio y hogar, ni que en los últimos 30 años, esta ‘protección’ llevó Ses Feixes al actual nivel de degradación y abandono.
Convirtieron en caótico el acceso al residente en las Feixes de Talamanca, una odisea de barro y lluvia ‘climática’, gracias a quienes promueven más bicicletas, menos todoterrenos, comida vegana, y nada de carne (como en Cuba), dignos defensores de los animales hasta que se arman con un rifle para exterminar las centenarias cabras del Vedrá porque lo exige la sostenibilidad de un hierbajo «indispensable para la biodiversidad». Y sin pestañear.
Estos ideólogos universitarios, instalados en esa farsa de culparnos por el calentamiento global desde algún chiringuito político –engrasado con tus impuestos– lograron convertir un paraje natural en un vertedero social y moral.
Es Prat de ses Monges ardió desde el Hotel Royal Plaza hasta el club náutico varias veces. Y aunque el fuego purifica, sigue siendo el mayor foco de putrefacción de Ibiza, con denuncias históricas del Seprona por vertidos ilegales, escombros, basura y construcciones irregulares, todo consentido por políticos; unos lo prohíben, otros lo callan.
«Presumimos vivir en una de las cinco ciudades más VIP de España, ocultando que Vila está rodeada de un cinturón de aguas fecales»
Diversas iniciativas vecinales se estamparon contra el muro de la carísima artrosis política, cayendo en el olvido, tras pagar de su bolsillo estudios e informes técnicos que evidencian los altos grados de insalubridad, violando el sentido común y los límites que establece la comunidad europea, nuestras leyes urbanísticas y la desacreditada OMS.
Presumimos vivir en una de las cinco ciudades más VIP de España, ocultando que Vila está rodeada de un cinturón de aguas fecales, por decisiones políticas (como casi todo). Una insostenible urbanización ilegal con acequias musulmanas, idílico hábitat donde prosperan cucarachas y ratas, alimañas, mosquitos, y ruinosas viviendas infrahumanas, para mejor gloria de ese paraíso ecológico que vendemos en Fitur.
La contaminación de las aguas estancadas en ese humedal, degradado y abandonado son, además de una vergüenza, un peligro: las acequias y canales no funcionan ni se mantienen, y mientras se acumulan informes y denuncias. Ses Feixes son el mejor ejemplo de la indolencia política, iluminados que llegaron a prohibir fumigaciones contra mosquitos, porque dañaban el valor ecológico de las Salinas y Feixas.
Las campañas anuales que el Consejo de Ibiza diseña desde su lujoso palacio forrado de mármol travertino (que se auto regalaron a nadie lo votó) sirven tanto como los comités de la revolución francesa: «Cuando no quieras afrontar un problema, crea una comité», Bonaparte.
Las Feixes tienen propietarios. O se les indemniza o se les liberaliza. Acordar un plan estratégico de regeneración y adecuación para la habitabilidad humana de este humedal debe ser prioritario para Ibiza, y que esta herencia árabe sea culturalmente sostenible, visitable y habitable, transitable y saludable. Vila y Talamanca merecen un modo de vida decente. Ibiza debe terminar con este vertedero. Y no será porque no se paguen impuestos ni porque no haya dinero. La cuestión es en donde lo gastan-
El balance de inversiones en 40 años es lamentable:
-Años 80: GEN-GOB y «Salvem Ses Feixes» las condenan a un vertedero.
-Ibiza Preservation Fund 10.000€ en un DVD de postureo.
-Finalmente, el «Plan Especial de Conservación y Protección» (2019) del PP invirtió desde el Consejo de Ibiza 313.566 € en 2023, presupuesto solo 400.000 € en 2024, e hizo una proyección de 2 millones € hasta 2027. El Ayuntamiento de Ibiza 121.091,42 € desde 2023 y solo en su ámbito.
-Falta conocer los gastos de las siete intervenciones del parque de bomberos, todas por causas humanas. Quizás si difundimos que hay fosas de represaliados en la guerra se tomaría conciencia. Al paso que vamos hará falta un incendio donde muera alguien (como en Cas Serres) para que los políticos finalmente reaccionen.
«Ibiza Luxury Destination», dicen…
Así nos luce.