El verano en Ibiza, como no podía ser de otra manera, nos está dejando casi cada día noticias de lo más variadas, desde accidentes de tráfico hasta los coches que se meten en las playas (un clásico) hasta creadores de contenido que se graban comiendo en los restaurantes más caros de la isla porque saben que la palabra ‘Ibiza’ les da visualizaciones o las fiestas en villas con DJ de renombre, con comida y bebida y hasta servicio de seguridad y tiovivos, casi a modo de festival. Las fiestas en villas parece que han resurgido con fuerza este verano en la isla. Sólo basta con darse una vuelta por canales de mensajería de móvil para comprobar que, incluso, se ofrecen como si fueran un evento más en cualquier discoteca. Parece que los organizadores de estos eventos ilegales creen que pueden burlar la ley diciendo que es un cumpleaños en una propiedad privada (en una casa), pero claro, esa excusa no cuela cuando el supuesto ‘cumple’ se te va de las manos y en lugar de 25 o 50 invitados se te personan en la villa unas 200 o 300 personas colapsando caminos con sus coches o bien deambulando por las fincas cercanas y con la música a todo trapo todo el día. Una de las más sonadas ha sido la última que se ha celebrado en Casa Paola, que fue abortada por la Policía Local. Este rotativo localizó y habló con el promotor, de nacionalidad extranjera, que se quejaba de que se dejaba mucho dinero en esta fucking island organizando, precisamente, estos supuestos ‘cumples’ en villas. Estaba cabreado, muy cabreado, porque le habían desalojado la villa. Casi igual que quienes comentaron la noticia en redes sociales quejándose de que, claro, ‘Ibiza ya no es lo que era’ y que se persigue la fiesta. No se confundan: lo que se persigue en Ibiza no es la fiesta ni las ganas de pasarlo bien sino a los jetas de turno que quieren vivir de ella de forma ilegal, molestando a vecinos y haciendo competencia desleal a quienes sí que pagan impuestos por ejercer una actividad económica de forma legal en Ibiza. Por fortuna, Ibiza ya no es lo que era y ahora sí que se pone freno a los que vienen a chupar ilegalmente esta fucking island.
Surrealismo en Ibiza
María José Real | Ibiza |