Los vecinos de Casa Lola llevan advirtiendo hace meses en las páginas de este rotativo que un día iba a pasar una desgracia. Y así ocurrió ayer. Un hombre de 48 años perdió la vida calcinado por un incendio que se declaró en el interior de la finca, ocupada desde y convertida en un asentamiento de infraviviendas desde hace meses. El Ayuntamiento de Sant Josep dijo en su día tener las manos atadas por la inacción de la propiedad. El caso es que una persona ya ha perdido la vida, y esto no tiene vuelta a atrás.
Pedro Sánchez gobierna a golpe de presión social
El caso de Maricarmen vuelve a poner de manifiesto los riesgos de gobernar a golpe de presión social. Que el Gobierno se apresure a aprobar un decreto para responder a un caso concreto transmite una preocupante sensación de improvisación. Las decisiones de Estado deberían responder a criterios generales, previsibles y jurídicamente sólidos, no a la repercusión mediática de cada caso. Gobernar así, reaccionando a cada episodio cuando estalla, difícilmente puede considerarse una forma coherente de hacer política.