La microcooperativa ibicenca Consumo Cuidado proyectará este sábado a las 12 del mediodía en Can Jeroni el documental SYBARITISM, un filme de la cineasta Malva Soler, un retrato de la escena de clubbing berlinesa a través de la cual se exploran temas como el placer, la libertad, los cuidados y el respeto mutuo.
Sybaritism recoge el testimonio de cuatro personas, incluida la misma directora, con distintos acercamientos a la escena nocturna. La cineasta, formada en Producción Documental en la Universidad de Bristol, reivindica la experiencia del placer y su aboga por su desestigmatización.
En un comunicado de prensa, la directora señala: «La noche, en tensión con las ordenanzas morales, nos ofrece una experiencia del yo y de lo colectivo misteriosamente nutritiva. Hay quien encuentra un espacio de libertad, hay quien consigue reforzar su salud mental y hay quien descubre una fuente de placer libre de juicios. Cualquier experiencia es válida mientras venga del cuidado mutuo».
Después de la proyección se abrirá una mesa redonda para compartir impresiones tanto por parte del público como por agentes clave de la escena de ocio nocturno de la isla. Esta mesa redonda estará moderada por la asociación Mal del Cap.
El evento es completamente gratuito y está orientado a aquellas personas interesadas en el uso seguro de sustancias, la creación de una comunidad en la isla y de un ocio nocturno más saludable.
La plataforma impulsora del evento, Consumo Cuidado, es una asociación dedicada a la reducción de riesgos en entornos de ocio nocturno y cuentan con el apoyo de varios ayuntamientos de la isla. Una de sus fundadoras, Judit Roca, en conversaciones con el Periódico de Ibiza, afirmó: «Queremos acercar la realidad de la fiesta a todas las personas. Queremos abrir una conversación sobre el placer y construir un espacio de ocio nocturno más amable, más seguro».
«Para que exista un espacio sexpositivo se tienen que dar una serie de ciscunstancias: tiene que existir una comunidad fuerte, una serie de códigos férreos de conducta, unas dinámicas respetuosas», añade. "La industria actual del ocio nocturno se dedica a fabricar experiencias vacías en masa, que no tienen nada de auténticas, para venderlas como un producto turístico. Frente a eso, queremos crear espacios seguros, donde se respeten todas las orientaciones sexuales y géneros, donde haya seguridad.
«Queremos renegociar los roles de genero en estos espacios. Las personas queer y las mujeres hemos sido siempre parte del producto que se vende al público. Ahora, queremos un cacho del pastel. Queremos ser sujetos activos, que se nos respete y gozar de espacios propios».
La entrada es libre hasta completar aforo.