La décimo sexta edición de ‘Danza a Escena’, el circuito de impulso a la danza promovido por el INAEM y desarrollado por La Red Española de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales de titularidad pública, ha programado un total de tres funciones este mes de octubre en el Auditori del Edificio Polivalente de Cas Serres de Ibiza.
Este viernes 3 a las 20:00 horas será el turno de la compañía vasca 'Cielo rasO', que dirige el coreógrafo donostiarra Igor Calonge, quien bailará ‘Née’, un trabajo en solitario que aborda la experiencia humana desde la perspectiva de la pérdida, el desencanto y la transformación personal.
«Encogido por los acontecimientos. Podría detenerme, pero me dolerán los músculos quietos. Quizás es por esto por lo que nadie para, por no sentir el dolor agudo en sus rodillas, en los mus los, en el cuerpo. Hay noticias que nos afectan profundamente, nos abaten. Pero, a veces, llegan otras que siendo igual de terribles, nos impulsan a saltarnos el sufrimiento y salir de nuestra apatía, dando el impulso necesario de comenzar un nuevo trabajo. De estas últimas surge Née», explica Calonge.
El domingo 5 a las 19:00 horas se subirá al escenario Babirusa Danza con su ‘Muchos caballos galopando juntos pueden hacer temblar la tierra’, un espectáculo que aborda temas como la manada, la fuerza, la pureza, la fragilidad, la belleza y la transcendencia y que ofrece al espectador algunas de las claves para entender que la sociedad es más rica a medida que alimentamos la grandeza de lo diverso y nos entregamos al cuidado de los demás independientemente de sus edades, bagajes, edades, experiencias y momentos vitales.
Y el sábado 18 a las 20:00 horas la cordobesa Olga Pericet presentará ‘Baile sonoro’, un concierto íntimo y singular, muestra de un flamenco en su más espontánea esencia: toque, cante y baile. Un desnudo testimonio de su particular arte. Se trata de una propuesta que reinterpreta el recital flamenco desde una óptica contemporánea. Concebido por Olga Pericet, tres cuerpos sincronizados dialogan en escena a través del movimiento y se adentran en territorios artísticos inexplorados. La transformación del tiempo y el pulso en una narración corporal indaga en las infinitas posibilidades del flamenco y su perfecta simbiosis de cante, toque y baile.