Cuando Carlos Muñoz, delegado de la Unidad de Participación Ciudana de la Policía Nacional, cuenta que uno de los delitos más populares hacia las personas mayores son las ciberestafas, con mensajes en los que se suplanta la identidad de un familiar cercano para pedir dinero, entre el público asistente concuerdan en una cosa: «todos hemos recibido un mensaje como ése». Precisamente para evitar que estas personas puedan caer en alguna de estas estafas, o en cualquier otro tipo de delito, la Policía Nacional, a través de la coordinación del Ayuntamiento de Ibiza, organizó este lunes una jornada con los mayores de la ciudad para concienciar de los posibles peligros a los que se enfrentan.
Desarrollada en la cafetería de Can Ventosa, Muñoz expuso las diferentes casuísticas a más de una veintena de asistentes que han acudido a la jornada. Una de las más populares y la primera en ser comentada es la de los falsos técnicos, que son «personas que dicen que vienen a revisar la caldera ahora en invierno o el aire acondicionado en verano».
Como consejo a los asistentes, aseguró Carlos que en ningún caso un trabajador de una empresa con la que tienen domiciliado un servicio como la luz o el gas va a pedir un cobro en efectivo por su trabajo. Pero estas falsas visitas no se llevan a cabo solo como técnicos sino que también pueden tener otras tipologías para tratar de inducir al engaño. «Durante la época de los viajes del Imserso se hacen pasar por trabajadores de ese servicio o cuando toca hacer la declaración de la renta pueden asegurar que acuden por ese motivo», explicó el responsable de la Unidad de Participación Ciudadano de la Policía Nacional.
Aunque este tipo de estafas, más presenciales, hayan decaído en cierta manera en los últimos tiempos «siguen estando presentes y no hay que dejar de estar alerta», aseguró Muñoz. Sin embargo, lo que sí está a la orden del día, según explicó el Policía Nacional, son los delitos telemáticos. Estos, explicó durante la charla, están muy relacionados con la suplantación de identidad en la que el delincuente se hace pasar por una persona cercana o una entidad en la que el mayor confía para obtener una suma importante de dinero.
Uno de los casos más extremos de este tipo de delito es el conocido como «secuestro digital». En estos casos, el delincuente se pone en contacto con la víctima asegurando que tiene retenida a una persona muy cercana a ella, normalmente un familiar. «En estos casos es fácil de detectar porque los delincuentes piden una suma de dinero importante, como pueden ser 3.000 euros, pero claramente inferior a lo cifra que se daría en un secuestro real».
Además de la charla, los asistentes recibieron un tríptico con información de interés para ellos, en los que se le dan consejos de actuación en lugares como bancos, donde se aconseja «ir acompañado y no aceptar ayuda de desconocidos»; en el domicilio, precisamente sobre esos «falsos técnicos»; o en la calle, donde se invita a «vigilar las pertenencias en todo momento» o a cómo proceder en caso de una desaparición.
Aunque esta actividad ha sido la primera del año de este estilo, estas charlas «llevan realizándose periódicamente con el Ayuntamiento desde 2023, siempre en clave de previsión», explicó Carlos Muñoz.