La asociación LGTBIQ+ de las Pitiusas, Sa Clau de s’Armari, ha celebrado este viernes la declaración de la antigua Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía, en Fuerteventura, como el primer Lugar de Memoria Democrática dedicado específicamente al colectivo LGTBIQ+ en España.
El enclave, ubicado en el municipio de Tefía, fue durante el franquismo un campo de castigo donde decenas de hombres fueron confinados y sometidos a trabajos forzados en aplicación de la Ley de Vagos y Maleantes por su orientación sexual. Desde este mismo viernes, este espacio se convierte oficialmente en símbolo de reparación, dignidad y justicia para las víctimas de la represión.
Para la asociación Sa Clau de s’Armari, este reconocimiento tiene un valor especialmente emotivo por la presencia entre los homenajeados del ibicenco Antonio Roig Roselló, superviviente de la represión franquista y figura histórica del activismo en la isla.
Antonio da nombre a los galardones anuales que otorga la entidad pitiusa, los Premios ARR, y su trayectoria ha sido clave en la defensa de los derechos del colectivo en Ibiza. «Ver a Antonio y a su pareja Juanjo hoy en Tefía, recibiendo este reconocimiento institucional, es un acto de justicia poética que nuestra isla le debía», explicaron desde la directiva de Sa Clau de s’Armari.
La asociación estuvo representada en el acto por Nahum, compañero de la entidad canaria Lánzate, quien ha acompañado a la pareja durante este homenaje cargado de simbolismo.
Impulso a la Fundación Antonio Roig Roselló
Aprovechando el alcance de este reconocimiento estatal, la asociación Sa Clau de s’Armari ha realizado un llamamiento a las instituciones baleares y a la sociedad civil para respaldar la creación de la futura Fundación Antonio Roig Roselló.
El objetivo de esta fundación, según precisan a través de un comunicado, será preservar el legado del activista ibicenco y garantizar que la memoria de la represión y la posterior lucha por la liberación LGTBIQ+ en las islas quede documentada y protegida. La fundación aspira a convertirse en un centro de documentación, apoyo y pedagogía para las nuevas generaciones, han apuntado.
Desde la asociación pitiusa han querido agradecer públicamente el compromiso de autoridades, entidades sociales y activistas que durante años han trabajado para que Tefía «deje de ser un rincón olvidado de la historia».
Para Sa Clau de s’Armari, este reconocimiento supone «un paso decisivo» en la construcción de una memoria democrática inclusiva y evidencia que la defensa de los derechos presentes pasa por dignificar el pasado.