La artista de la fotografía, una de las creadoras españolas más universales, explicó cómo realizó sus aclamadas series bajo el agua o en algunos de los yacimientos arqueológicos más antiguos del mundo. «La cultura es lo que queda cuando nosotros ya no estemos y el arte es lo que nos permite vivir»,
Ayer comenzó en el Auditorio Caló de s’Oli la II edición del Congreso Sant Josep és Foto, con una impresionante ponencia ofrecida por la fotógrafa Isabel Muñoz, que quedará grabada para siempre en la retina de los más de 80 inscritos, por la sensibilidad, la trascendencia y la vanguardia de la obra presentada por esta artista española, una de las más internacionales de nuestro país.
El evento comenzó con una breve actuación de la cantante y compositora de Sant Josep Andrea Marí Thomas, Reya, que fue apareciendo a modo de interludios en el transcurso del acto. Después se procedió a la inauguración del congreso a cargo del alcalde de Sant Josep, Vicent Roig Tur, que agradeció a Muñoz su presencia, al igual que a todos los asistentes, subrayando también el esfuerzo realizado por los organizadores de Sant Josep és Foto, Joan F. Ribas y José Juan González, Jota. Ambos intervinieron también para explicar el programa y a continuación tomó la palabra Antonio Doménech, CEO de Vibra Hotels, principal patrocinador del encuentro, que destacó el altísimo nivel del programa y lo que significa para el impulso de la cultura fotográfica.
Tras otra canción de Reya, se introdujo la carrera de Isabel Muñoz, que ha realizado exposiciones en enclaves tan emblemáticos como el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía o el MoMA de Nueva York, y que ha ganado el Premio Nacional de Fotografía, el World Press Foto y la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, entre otro muchos méritos. Una vez la artista tomó la palabra, agradeció a la organización y al Ayuntamiento de Sant Josep su apuesta por la fotografía y el arte: «La cultura es lo que queda cuando nosotros ya no estamos y el arte es lo que nos permite vivir», dijo.
La artista, que comenzó a fotografiar a los trece años con una Instamatic, aunque según manifestó ya lo hacía con la mirada desde que era una niña, explicó en primer lugar sus series bajo el agua, que dejaron al público con la boca abierta y provocaron constantes murmullos de admiración. En ellas aparecen caballos menorquines nadando o la nadadora y también fotógrafa Ai Futaki, que ostenta el récord Guinness de Apnea y que ha sido nombrada embajadora del océano por el Ministerio de Medio Ambiente de Japón, y que participará como ponente en la jornada de mañana. En las imágenes de Muñoz en aguas niponas, Futaki y otros nadadores y bailarines aparecen envueltos en tules bajo el mar e incluso posando bajo pequeños icebergs, exhibiendo una plasticidad extraordinaria.
Mientras la artista proyectaba una serie de vídeos explicando el montaje y la producción que requieren este tipo de sesiones, quiso trasladar también un mensaje conservacionista con respecto al mar y resaltó la importancia de las reservas marinas: «Cuando dejas a la naturaleza tranquila, la naturaleza te lo devuelve con creces. Todavía estamos a tiempo de devolver a los jóvenes por lo menos un mar como el que nos han dado».
«Los seres humanos llevamos una mochila tan dura que muchas veces no podemos ver las cosas. Por eso quería contar las historias a través de esa luz y esa esperanza que siempre hay», explicó también, al hilo de las imágenes submarinas.
En esa búsqueda incesante del origen que contiene buena parte de su obra, destaca la impresionante serie nocturna realizada en los yacimientos prehistóricos de Göbekli Tepe y Karahan Tepe, en Turquía, unos templos construidos hace 12.000 años que están considerados el despertar de la humanidad, o el descenso que hizo a la cueva de La Garma, en Cantabria, para capturar con su mirada profunda las pinturas rupestres allí conservadas. «He utilizado el cuerpo o la danza para contar historias, pero te das cuenta que a lo largo de todo estos años lo que realmente te interesa es el ser humano, de dónde venimos, dónde estamos y qué vamos a dejar a los jóvenes».
La fotógrafa también expuso las técnicas de impresión que utiliza para crear las obras de gran tamaño que expone en sus series. Aludió a la platinotipia, que nunca genera dos copias iguales, posee un registro único de negros y grises y una durabilidad eterna. También explicó las nacarotipias, los oros y las platas, las coralotipias, el carbono, las cajas de luz o las impresiones sobre tierra o tepetipia, que realiza en su estudio de Madrid, junto a otras dos mujeres con las que lleva muchos años trabajando.
La artista terminó con un adelanto del sorprendente trabajo que está realizando en El Escorial, incorporando a sus imágenes objetos relacionados con la alquimia y los manuscritos árabes, hebreos, de Santa Teresa o Alfonso X El Sabio que se conservan en su biblioteca y que alumbrarán una exposición que se inaugurará el 3 de junio.
Esta mañana el público participa en una sesión fotográfica de temática sorpresa en Sant Agustí, donde también se visita la exposición ‘Circ+Anywhere’, de Lluís Real, instalada en Can Curt, y esta tarde, a las 16 horas, continúan las ponencias en Caló de s’Oli, con la participación de Judith Prat, Marina Cánovas, Gipsy Westwood, Marta Soul y Gonzalo Azumendi.