La exposición en el Museo de Arte Contemporáneo (MACE) de William Mackinnon, 'Broken Open', contó este viernes por la tarde con unos ‘cicerones’ de lujo puesto que el propio artista y la comisaria de la muestra, Elena Ruiz Sastre, llevaron a cabo una visita guiada para comprender mejor el universo de este artista.
Tanto en inglés como en castellano, las explicaciones de ambos sirvieron para profundizar en el mundo creativo de Mackinnon. Ruiz Sastre comenzó celebrando el éxito de la muestra, que podrá descubrirse hasta el 31 de mayo y que registra numerosas visitas a diario provocando comentarios de admiración.
La comisaria y directora del MACE reconoció que a ella le gusta comenzar la visita con el imponente cuadro ‘Snakes & Ladders’, una de las obras de gran tamaño que destaca nada más llegar. En ella, desde la luz de un nuevo día a los colores del crepúsculo se mezclan reflejando el estado de ánimo del pintor.
Ruiz Sastre, precisamente, aseguró que el género paisajístico vuelve a ser elegido por muchos artistas contemporáneos.
Entre otros detalles sobre su trabajo, Mackinnon consideró que pintar no significa nada si no hay después un público que disfrute de los trabajos. También explicó cómo él mismo «encuentra el camino durante el proceso creativo» y cómo en los cuadros de Broken Open plasma desde paisajes muy reconocibles que hacen referencia a Ibiza hasta otros elementos característicos de Australia, donde reside parte del año.
«El artista tiene que dejarse elegir por su lenguaje. Hallar una voz propia es difícil», afirmó Ruiz Sastre.
En el museo, además, unos vídeos explicativos muestran precisamente el proceso al que se enfrenta este pintor cada vez que va a comenzar un cuadro y debe iniciar este recorrido artístico.
Broken Open consta de 13 obras de gran formato que el artista creó durante su estancia en la isla para conectar aquello que le rodea con su mundo interior.
«Esta exposición es Ibiza», señaló durante la inauguración Elena Ruiz Sastre, quien descubrió al artista hace unos años en una primera muestra que organizó en la isla.
En Broken Open, Mackinnon expresa cómo vivió un gran tránsito personal en su vida, dándole un papel muy significativo a la soledad. Con una pintura de paisaje nada costumbrista, presenta estampas muy ibicencas donde no faltan las tradicionales casas payesas rodeadas de una sorprendente oscuridad y de elementos tan habituales con señales de tráfico.