La plaza de la Iglesia de Sant Jordi se llenó este domingo de solidaridad con motivo de la comida benéfica organizada por la delegación de Manos Unidas en Ibiza, enmarcada en su campaña Declara la guerra al hambre. Decenas de vecinos participaron en esta iniciativa, que tuvo como plato principal un tradicional arroz, contribuyendo así a recaudar fondos para los proyectos de cooperación de la organización.
El evento, que coincidió con las fiestas patronales del pueblo, contó con una destacada participación ciudadana. El buen tiempo acompañó la jornada, favoreciendo la asistencia de residentes y visitantes que no quisieron perder la oportunidad de colaborar con la causa solidaria. Los asistentes pudieron adquirir tickets por un donativo de 20 euros, una aportación destinada a financiar los programas de ayuda que Manos Unidas desarrolla para combatir el hambre, la pobreza y la desigualdad.
La iniciativa se enmarca dentro de la campaña 2026 de la ONG, que pone el foco en la necesidad de abordar las causas estructurales del hambre como vía para construir una paz duradera. Entre los participantes estaba Rosa, vecina de Sant Jordi, quien destacó la importancia de este tipo de iniciativas: «Estas comidas solidarias son esenciales para poder luchar contra el hambre y la miseria que existe en el mundo».