El agroturismo Atzaró volvió a convertirse este domingo en escenario de solidaridad, cultura y compromiso social con la celebración de una nueva edición del ya consolidado «Domingo Solidario», impulsado por Atzaró Fundraising en colaboración con la Fundación Vicente Ferrer. Desde primera hora de la tarde, el ambiente en este enclave rural de la isla respiraba una mezcla de celebración y conciencia social que se ha ido consolidando a lo largo de una década.
A partir de las 13.30 horas comenzaron a llegar los asistentes, que fueron ocupando las mesas dispuestas en los jardines del agroturismo para participar en un almuerzo benéfico cuya recaudación se destinará este año a un proyecto centrado en la atención integral de menores con parálisis cerebral y sus familias en Nepal. Una iniciativa que amplía el radio de acción de la Fundación Vicente Ferrer, históricamente vinculada a India, pero que en los últimos años ha extendido su labor a otros países como Nepal.
La jornada transcurrió en un ambiente distendido, en el que la gastronomía, el arte y la música se entrelazaron con naturalidad. No era solo un encuentro social sino también una forma de conmemorar los 10 años de eventos solidarios organizados en Atzaró, una trayectoria que ha permitido canalizar ayudas hacia distintos proyectos internacionales y, más recientemente, responder también a emergencias como la DANA en Valencia el pasado año.
Uno de los momentos más destacados de la tarde llegó con la actuación de la soprano ibicenca María del Mar Vives Ferrer, cuya voz aportó un tono emotivo al encuentro. Con una sólida formación en Madrid y Barcelona, y experiencia en escenarios nacionales e internacionales, su interpretación encajó con la atmósfera íntima y cuidada del evento.
El arte también tuvo un papel protagonista gracias a la participación del artista plástico Carlos Cerdà, quien presentó una selección de obras creadas específicamente para esta jornada. Sus piezas, expuestas durante el evento, podrán seguir viéndose durante el mes de mayo en el restaurante Aubergine Ibiza, prolongando así el espíritu solidario más allá de esta cita puntual. Durante el almuerzo no faltó tampoco la tradicional rifa solidaria, posible gracias a la implicación de numerosas marcas y colaboradores habituales, reflejo del arraigo que esta iniciativa ha ido ganando en la isla. La participación activa de voluntarios locales vinculados a la Fundación Vicente Ferrer volvió a ser clave en la organización y desarrollo del evento, evidenciando el compromiso sostenido de Ibiza con esta causa.
Representando a la Fundación Vicente Ferrer en Baleares estuvo presente su delegada, Isabel Pizá, en una jornada que sirvió no solo para recaudar fondos, sino también para visibilizar la realidad de muchas familias en situación de vulnerabilidad y reforzar los lazos entre la isla y los proyectos de cooperación internacional.
Este almuerzo solidario volvió a demostrar que la implicación colectiva puede traducirse en apoyo real a quienes más lo necesitan. Una cita que, una década después, sigue creciendo sin perder su esencia: disfrutar ayudando.