Conmocionado por la agresión que la pasada semana sufrió un hombre en Formentera presuntamente por su condición sexual, el escritor Anthony Mercolino se dirigió este viernes a quienes asistieron a la presentación de su libro en Ibiza y les animó a seguir luchando por sus derechos. También quiso señalar que la actitud de unos pocos no debe representar a todo un pueblo y manifestó que, aunque hay gente que no acepta a personas con otra condición sexual, por suerte, son minoría.
«Si un suceso desagradable como el que ha pasado sirve como altavoz para seguir luchando, debemos seguir en esa línea», afirmó el autor.
Invitado por la asociación ‘Sa Clau de s´Armari’, Mercolino presentó ‘El diario de AJ: un alma resiliente’, su libro autobiográfico en el que relata historias que a nadie pueden dejar indiferente. Episodios de maltrato infantil o incluso el abandono de sus padres marcaron su triste infancia en una pequeña localidad italiana. Lejos de hundirse, y tras permanecer en varias casas de acogida, con 18 años decidió darle un giro radical a su vida.
«Nada más sacar el libro me llegaban comentarios que me decían que mi historia puede llegar y ayudar a muchos que se sienten identificados con lo que me pasó», señaló.
Tras permanecer un tiempo en Reino Unido, Mercolino reside ahora en Barcelona y suele recorrer el país para compartir su historia. «Llegó a mucha gente y hoy en día me dedico a apoyar a asociaciones de personas en exclusión, a niños maltratados o al colectivo LGBTIQ+. Comparto mi historia e intento dar una visión distinta, aunque el mensaje es el mismo: si tienen la fuerza para seguir adelante, hay que hacerlo por muy dura sea la situación», afirmó.
De hecho, el autor reconoció que le sigue sorprendió «la cantidad de gente que pasa por estos problemas y que se acerca a mí», aunque consideró que todavía se habla poco de temas como el maltrato que pueden sufrir niños por parte de sus padres. «Creo que sigue siendo un tema tabú», consideró.
Mercolino recordó cómo su condición sexual provocó que su padre le llegara a agredir con violencia. Su madre lo había abandonado años antes.
Su impresión es que, en España, y aunque se pueda pensar lo contrario, la sociedad está más avanzada a la hora de aceptar la condición sexual de una persona. «Estuve en Valencia y me encontré con gente de más de 70 años que no habían podido hablar abiertamente de su condición. Todavía se deben esconder por el hecho de amar a alguien del mismo sexo. ¿Por qué la gente no es libre para amar a quien uno quiera?», se preguntó.
Sobre su libro, Mercolino no descartó publicar una segunda parte.
«Hay que seguir porque ninguna batalla se gana sin sacrificios y a veces hay que vivir situaciones muy duras, pero también gracias a estos episodios podemos seguir luchando para ser libres el día de mañana», concluyó.