Los restaurantes en la isla de Ibiza, Amante y Aiyanna, junto con la tienda de pasta fresca y productos gourmet Mangiamo, han anunciado su adhesión oficial al proyecto Zero Food Waste. Esta iniciativa busca transformar el sector de la restauración en Ibiza, promoviendo prácticas sostenibles de economía circular y reduciendo drásticamente el desperdicio alimentario en la isla.
La incorporación de estos establecimientos supone un avance significativo para el proyecto y un hito para la sostenibilidad local. Además. continúa sumando aliados estratégicos con el objetivo de implicar tanto al tejido empresarial como a la administración pública en la reducción del desperdicio alimentario.
Con esta adhesión, los tres negocios dan un paso al frente en su compromiso con el entorno, integrando una nueva línea de trabajo dentro de sus políticas de sostenibilidad. En este sentido, sus equipos —compuestos por profesionales implicados en la mejora ambiental— trabajarán activamente en la prevención del desperdicio «residuo cero» desde el origen, actuando directamente en procesos clave como la planificación de compras, la cocina y la gestión de excedentes en cocina, con el acompañamiento y asesoramiento de un equipo experto puesto a su disposición por el proyecto.
El CEO de Grupo Amante, Carlos Monter, ha destacado que «esta adhesión refuerza nuestro compromiso con la sostenibilidad y con el entorno de Ibiza. Para nosotros, formar parte de Zero Food Waste supone avanzar hacia un modelo de restauración más responsable, en el que cada proceso en cocina y cada ingrediente se optimiza para reducir al máximo el desperdicio y aprovechar al máximo».
Por su parte, el director general del Grupo HERBUSA, Toni Ribas, ha subrayado que «la implicación de empresas referentes como Amante, Aiyanna y Mangiamo es clave para el éxito del proyecto. Este tipo de alianzas nos permite actuar directamente en el origen del residuo, que es donde realmente se genera el cambio, y avanzar hacia una isla más sostenible».
El proyecto Zero Food Waste, impulsado por el grupo Herbusa, continúa así consolidándose como un proyecto de referencia en Ibiza para la lucha contra el desperdicio alimentario, promoviendo la colaboración entre empresas, instituciones y ciudadanía para impulsar un cambio estructural en los hábitos de producción y consumo de la isla.