Con la llegada del calor intenso a Ibiza, las frutas de temporada vuelven a convertirse en uno de los productos más buscados en el Mercat Nou de Vila. Además de aportar frescura, ayudan a mantener una buena hidratación y ofrecen un importante aporte de vitaminas y antioxidantes, una combinación que las convierte en uno de los alimentos estrella del verano.
En el puesto de Frutas y Verduras Marga Boned, una de sus clientas habituales, Margalida, llena su cesta con algunos de los productos más representativos de estas fechas. Entre ellos no faltan las fresas y las cerezas cultivadas en la isla.
«Me encantan las fresas ibicencas, las de aquí. Las compro una o dos veces por semana cuando es temporada. Cuando son buenas me las como directamente, no necesitan nada más. Si no, también están muy buenas con nata o con yogur. Las cerezas también me encantan, igual que las fresas, sin nada más», explica mientras termina su compra.
Para ella, el producto de proximidad marca la diferencia. «Siempre que puedo prefiero comprar fruta de aquí», asegura, convencida de que el sabor y la calidad justifican la elección.
Las fresas destacan por su elevado contenido en vitamina C —incluso superior al de muchos cítricos—, además de aportar fibra, ácido fólico y compuestos antioxidantes como las antocianinas, relacionados con la protección celular frente al envejecimiento. Su elevado contenido en agua, cercano al 90 %, las convierte además en una fruta especialmente refrescante para los meses más calurosos.
Las cerezas tampoco se quedan atrás. Son una buena fuente de vitamina C, potasio y antioxidantes naturales que ayudan a combatir el estrés oxidativo. Además, aportan fibra y contienen melatonina de forma natural, un compuesto que diversos estudios relacionan con la regulación del sueño, aunque en cantidades moderadas.
Pero si hay dos frutas que anuncian definitivamente la llegada del verano son el melón y la sandía. Tanto Marga como Ester señalan que ya han recibido las primeras piezas de producción totalmente ibicenca, que cada año despiertan una gran expectación entre los clientes.
«Ya han empezado a llegar los primeros melones y sandías de aquí, que son los que la gente espera», explican desde el puesto.
En el caso del melón, este año comercializan la variedad Viga, apreciada por su sabor especialmente dulce y su gran contenido en agua.
«Es un melón más dulce y con mucha más agua», explica Marga mientras muestra algunas de las primeras piezas de la temporada.
Precisamente esa riqueza en agua convierte tanto al melón como a la sandía en dos de los mejores aliados para combatir las altas temperaturas. Ambas frutas contienen alrededor de un 90 % de agua, lo que favorece la hidratación del organismo durante los días más calurosos sin renunciar al sabor.
El melón aporta además vitamina C, vitamina A y potasio, un mineral esencial para el correcto funcionamiento muscular y para compensar parte de las pérdidas que se producen con la sudoración. La variedad Viga destaca por su pulpa jugosa y su dulzor natural, características que la convierten en una opción muy apreciada para consumir sola o como parte de ensaladas y platos veraniegos.
La sandía, por su parte, es una de las frutas con menor aporte calórico y una de as más hidratantes. También contiene licopeno, el pigmento natural que le proporciona su característico color rojo y que posee una importante capacidad antioxidante. Su combinación de agua, minerales y azúcares naturales ayuda a recuperar líquidos y energía después de una jornada de calor.
Con el verano ya instalado en la isla, las frutas de temporada vuelven a ocupar un lugar protagonista en los mostradores del Mercat Nou. Un ejemplo de cómo el producto local no solo ofrece sabor y calidad, sino también una forma saludable y natural de hacer frente a las altas temperaturas.
LO malo es el precio