El Museu Puget acogió este viernes la inauguración de la exposición ‘I al mar, els somnis’ de Hans Grass. La muestra, que podrá visitarse hasta el 31 de diciembre, está comisariada por la hija del pintor, Tanja Grass, y la directora del MACE, Elena Ruiz Sastre.
En total, 20 pinturas sobre lienzo y una serie de trabajos sobre papel conforman una exposición en la que muchos visitantes descubrirán que el tema central de la obra plástica de Grass es el retrato, aunque cultivó también otros géneros como la naturaleza muerta y el paisaje.
Ruiz Sastre consideró que los trabajos expuestos de Grass «van a ser toda una sorpresa para la gente» puesto que, aunque era un artista querido y conocido en Formentera, donde residió, su obra no se ha prodigado demasiado, en parte, por voluntad propia de Grass que eligió quedarse al margen del mercado comercial del arte.
«Él establece lazos con los mundos de las vanguardias y, sobre todo, del expresionismo alemán», apuntó también.
Ruiz Sastre reiteró que reivindicar a un artista siempre es un motivo de satisfacción, más cuando se habla de grandes pintores como Grass.
Su hija Tanja no ocultó la emoción que sentía ayer en la inauguración de la obra de su padre puesto que han pasado ocho años desde la última vez que comisarió una muestra con las pinturas del artista.
«Me hace mucha ilusión volver a presentar sus cuadros. A él le gustaba mucho pintar, pero no tanto exponer y enseñar su obra. Tampoco, las galerías ni el mercado del arte», comentó Tanja al referirse al pintor, recordando cómo en Formentera tenía un amplio círculo de amigos con los que «filosofaba» sobre la vida.
Precisamente, al acto de inauguración acudieron desde la isla pitiusa amigos de origen alemán residentes en Formentera, algunos relacionados también con el mundo del arte y que conocieron bien al pintor.
Con una complicada vida familiar en su infancia y juventud, en la muestra del Museu Puget pueden contemplarse los retratos en los que Grass pintó a sus mujeres importantes, tales como su abuela o su hermana Ida a la que dedicó una serie de cuadros, algunos por terminar.
Autorretratos con su mujer y su hija, siempre coloridos y con curiosos detalles como los brazos cruzados en formas imposibles, o la obra llamada ‘El hippy’, completan la interesante exposición.
En ella, además, se reserva un espacio llamado ‘gabinete de dibujo’, con dos cuadros del artista inspirados en una naturaleza muerta y con elementos como tazones o un quinqué y un lienzo en blanco con los que cualquier visitante puede inspirarse y crear su propio bodegón. «Ningún artista pinta una naturaleza muerta al azar. Todos los elementos tienen un sentido», apuntó Ruiz Sastre.
Biografía
Grass nació en 1933 en Basilea y pasó su infancia en Rheinfelden, una pequeña ciudad muy cercana a Alsacia. Según se destaca en la información sobre el artista, los paisajes de la Selva Negra y Suiza formaron parte del imaginario de su infancia y juventud, así como el ambiente de la Segunda Guerra Mundial.
Entre 1950 y 1957 estudió en la Escuela de Arte y Diseño de Basilea, donde se especializó en escultura y pintura. Ya junto a su familia, en el año 1965 recibiría una carta de una conocida que le escribió desde Formentera. Su amiga les invitaba a visitar la isla y, nada más llegar, Grass y los suyos se sintieron fascinados con el entorno.
Tras contactar con otros artistas e intelectuales residentes en Formentera, Grass se autoexcluyó del mercado del arte y decidió pintar obras por encargo.
Desde su fallecimiento en 1998, son varias las exposiciones que sus familiares han organizado en las Pitiusas.