Dulce, refrescante y con un alto contenido en agua. El melón vuelve a convertirse un verano más en una de las frutas más demandadas en Ibiza. En el puesto Es Caramull, ubicado en el Mercat Nou, María José explica cuáles son las claves para escoger una buena pieza y por qué esta fruta no puede faltar en la mesa durante los meses de más calor.
La frutera asegura que la variedad que más vende en su establecimiento es el melón Viga, una de las más apreciadas por su sabor.
«Es una de las variedades más dulces que tenemos en la isla», explica mientras muestra varios ejemplares de su puesto.
Además de su sabor, destaca sus propiedades nutricionales. «Tiene un 90 % de agua y aporta mucha vitamina A y vitamina C», señala, recordando que es una fruta especialmente recomendable para mantenerse hidratado durante las altas temperaturas.
Pero, ¿cómo saber si un melón está realmente en su punto? María José revela uno de los trucos que utilizan los profesionales.
Con uno de los melones amarillos entre las manos, señala la zona donde estaba unido el tallo y explica que ahí está una de las claves.
«Si presionas un poco en la parte del ombligo y cede ligeramente, significa que está bueno para consumir», indica.
Otro aspecto en el que recomienda fijarse es la piel.
«Las pequeñas marcas o el rallado que tiene por fuera también nos indican si el melón está en su punto», añade.
Para demostrarlo, la frutera corta uno de los melones delante de la cámara. El interior confirma lo que prometía el exterior: una pulpa jugosa, de intenso color y con un aroma dulce que invita a probarlo.
Aunque muchas personas optan por guardarlo directamente en el frigorífico, María José explica que el melón puede conservarse perfectamente fuera de la nevera durante bastante tiempo.
Eso sí, tiene clara cuál es la mejor forma de disfrutarlo.
«Aguanta muy bien fuera, pero fresquito está mucho mejor», concluye entre sonrisas mientras ofrece un trozo de melón recién cortado.