La ciudad de Ibiza vivió la noche del sábado una de sus jornadas más concurridas del año con motivo del castillo de fuegos artificiales que puso el broche final a la jornada festiva del Vuit d’Agost, día de Sant Ciriac, patrón de Vila. El espectáculo pirotécnico, que clausuró los principales actos de las Festes de la Terra, volvió a congregar a miles de personas, que se repartieron por distintos puntos estratégicos de la ciudad para disfrutar de las mejores perspectivas.
Es Muro del puerto de Ibiza volvió a ser, como es habitual, el punto de lanzamiento de los fuegos, que este año emplearon 410 kilogramos de pólvora. El espectáculo, a cargo de Fuegos Artificiales del Mediterráneo, se prolongó durante 20 minutos y ofreció una sucesión de explosiones sincronizadas, visibles desde buena parte del frente marítimo de la ciudad.
Numerosos vecinos y visitantes se concentraron en el paseo de los Andenes del puerto de Ibiza, cuyo tránsito estuvo limitado para facilitar los desplazamientos a pie. También registraron una elevada afluencia las zonas más elevadas, como Dalt Vila, y los alrededores del puerto. Sin embargo, uno de los puntos más concurridos fue el paseo marítimo y la zona de es Botafoc, desde donde miles de personas siguieron el espectáculo en familia o con amigos. Algunos optaron incluso por contemplarlo desde embarcaciones atracadas o fondeadas en la bahía, ofreciendo una perspectiva privilegiada de una de las noches más festivas del verano ibicenco.