La escuela de verano de Amadiba ha puesto este miércoles el punto final a una nueva edición con un festival de clausura celebrado en el CEE Sant Josep de sa Talaia que ha convertido el escenario en un particular aeropuerto desde el que los participantes han emprendido un viaje musical alrededor del mundo. Alrededor de un centenar de alumnos han participado en una fiesta que ha reunido a entre 150 y 200 personas entre familias, profesionales y voluntarios.
Bajo el lema de un viaje por distintos países y continentes, la celebración ha comenzado con el simbólico despegue de «El mundo entero», antes de iniciar un recorrido que ha llevado a los participantes desde las islas de Hawái hasta Ibiza, pasando por Europa, África y América.
La primera parada ha sido Hawái, con «Hawaiian Roller Coaster Ride», de la película Lilo & Stitch, que ha servido para poner ritmo, color y alegría al comienzo de la aventura. Desde allí, el viaje ha continuado hacia Francia con «Je veux», de Zaz, para después cruzar el Mediterráneo y llegar a África al ritmo de «Waka Waka».
Italia ha sido la siguiente escala, con «Sarà perché ti amo», de Ricchi e Poveri, en una parada en la que no han faltado las referencias a la pizza, la pasta y los helados. Después, los participantes se han puesto el bañador para viajar hasta Puerto Rico con «Vivir mi vida», de Marc Anthony, antes de hacer una nueva parada gastronómica en México, donde «La Bamba» ha puesto ritmo a la fiesta.
El recorrido ha continuado hacia Brasil con «Lambada» y, posteriormente, hasta Colombia con «Colombia, mi encanto», antes de afrontar la última etapa del viaje. Tras recorrer distintos rincones del planeta, el avión ha puesto finalmente rumbo a casa para aterrizar en Ibiza con «Anem a Sant Miquel», de Ressonadors y Topic.
El festival ha servido así para cerrar una escuela de verano que un año más ha combinado ocio, inclusión y apoyo a las familias. Durante estos meses, los participantes han podido disfrutar de actividades como playa, piscina, talleres, juegos de agua, manualidades o gincanas, contando en todo momento con los apoyos profesionales y las adaptaciones necesarias para cada usuario.
Las escuelas de verano son una de las señas de identidad de Amadiba y están ligadas a los propios orígenes de la entidad. En 1995, cuatro madres crearon la asociación para dar respuesta a las necesidades de sus hijos durante los periodos no lectivos y, al mismo tiempo, poder conciliar su vida personal, laboral y familiar. El proyecto comenzó con una escuela de verano que atendió a diez niños. Tres décadas después, Amadiba presta apoyo a 1.985 personas con necesidades de apoyo, da cobertura a 1.721 familias y cuenta con 539 profesionales.
Para la entidad, estos programas no son únicamente una alternativa de ocio durante las vacaciones, sino también un recurso de conciliación y un espacio de respiro para las familias, que pueden disponer de tiempo para trabajar, atender a otros familiares o simplemente descansar. Amadiba defiende que este respiro debe entenderse como un derecho, especialmente en los casos de personas que necesitan atención profesional permanente.
La inclusión es otro de los pilares del programa. Además de su propia escuela de verano de Sant Josep, Amadiba presta apoyo a las escuelas municipales de Santa Eulària des Riu y Sant Josep mediante monitores y psicólogos que acompañan a los menores con discapacidad y facilitan su participación en las actividades.
La filosofía de la entidad pasa precisamente por favorecer que las personas con discapacidad compartan espacios y experiencias con el resto de la sociedad. Una idea que ha quedado reflejada en el propio viaje de esta fiesta de clausura: recorrer el mundo para, finalmente, regresar a casa. «La inclusión solo se consigue estando en sociedad», resume el principio que guía estos programas.
En la actualidad, Amadiba cuenta con 39 centros y ofrece atención durante todo el año, las 24 horas del día, con recursos diurnos, residenciales, educativos, formativos, de orientación e inserción, ocio, deporte y respiro, además de los servicios de conciliación familiar que estuvieron en el origen de la entidad.